Casi siete mil millones

Otra inocente

Once años y siete días después, tras nueve de juicio, personadas dos mil partes y escuchados doscientos testigos, ya sabemos que ni el director de la Marina Mercante, ni el capitán del buque, ni su jefe de máquinas fueron culpables ni están obligados a pagar los 4.500 millones de euros que costó, pela arriba, pela abajo, la marea negra del Prestige.

Vamos por el buen camino. En este mundo solo quedan 6.999.999.997 personas sospechosas de tener alguna responsabilidad en lo ocurrido. Es más, como yo estaba fuera de Galicia, sus tres últimas cifras pueden reducirse a 996.

Si los culpables no se sentaban en el banquillo caben muchas más posibilidades de que lo estén tras el recurso planteado por la Abogacía del Estado y otros.

La próxima vez no estará Mangouras, ni Argyropoulos estará; no estará López-Sors, ni probablemente el farero de Estaca de Bares. ¿Quiénes, de entre la inmensa cantidad de personas que todavía no se han sentado allí tienen más posibilidades de hacerlo, y también más monises para responder a la millonada de gastos?

Descartando por un lado y por otro _ por ejemplo, parados, personas por debajo del umbral de pobreza, personas que jamás han visto el mar, personas que no son propietarias de barcos ni controlan su estado (el de los barcos, claro) _, encontramos algunos nombres, como Mare Shipping, a quienes se le relaciona con la propiedad del Prestige. También a Universe Maritime y a la familia Coulouthros. Y la carga parece ser que tiene mucha cercanía con Alfa Group. De la misma forma, los permisos de navegación han sido vistos en los despachos de la American Bureau of Shipping.

Ah! Por último, que se sepa que redactar protocolos de actuación para luego hacer lo contrario, es una solemne tontería y una enorme pérdida de tiempo.

2 Comentarios a “Casi siete mil millones”

  1. MIRANDA

    Tantos años de investigación, tanta gente entrevistada, tantos gastos, tan graves consecuencias para el medioambiente, el sector pesquero y el turístico, …para llegar a una sentencia desconcertante, que no satisface a nadie, y como poco, resulta frustrante para la gente que ayudó en las labores de limpieza de forma desinteresada. ( no me refiero a la plataforma que aprovechó el desastre para sus intereses políticos)

    No siendo experto en estas cuestiones, uno se imagina que, al tratarse de un hecho imprevisible y difícil de planificar en un protocolo standard, tiene que haber empresas o sociedades que cuiden de la seguridad del buque y su cargamento. Una especie de ITV para vigilar la seguridad de los navíos, pruebas y controles para sus tripulaciones, inspecciones de rutas y cargas, exigencia de responsabilidad a las armadoras que no cumplan, aseguradoras, etc.

    Ahí es donde creíamos que estaría el fallo y por tanto los responsables de la desgracia naval, por omisión sino acción, En alguno de esos organismos internacionales dedicados a inspeccionar y dar seguridad, o en los propios armadores, a menudo más codiciosos de lo deseable..

    El empeño de los activistas nacionalistas por agitar la calle, aprovechar políticamente el accidente y culpabilizar al gobierno central y autonómico del PP, si acaso también al capitán y tripulación (que no lo eran de navegar en un montón de chatarra si de arriba le habían dado sus bendiciones) distrajo de barajar esos nombres que señalas, Mare Shipping, Universe Maritime, Coulouthros, Alfa Group, American Bureau of Shipping …o cualquier otro que pudiera estar detrás de la gestión imprudente o temeraria del navío.

    Lo inexplicable es que once años después, esos concienzudos jueces no hayan podido, sabido o querido encontrar a los culpables.

    Puede que haya reclamaciones a la sentencia, que les hagan revisar el caso del Prestige, un desastre naval reconvertido en arma arrojadiza política, confontación violenta y triunfo de la demagogia manipuladora.

  2. Bartolo

    Bueno Cora, dicen las malas lenguas que el juez ponente del caso José Luis Pia es de una las familias más importantes del Partido en el Gobierno en Galicia. Hijo de alcalde de Alianza Popular y conselleiro con Fraga y Albor, y que seguro que su carrera tendrá un gran impulso en el escalafón. Que el juez se limitó a leer la sentencia ya pactada, que dejaba irse de rositas a los piratas, con tal de que estos no tiraran de la manta.

    La opción de ir por lo penal en un intento de que alguien asumiese algún tipo de responsabilidad por lo ocurrido, lo mismo que en el caso de Rato, con las Preferentes, creo que ha sido una pérdida de tiempo, porque se pierde el dinero y no se consigue nada. Tal vez si se hubiese utilizado la vía civil, se habrían cobrado del seguro las indemnizaciones pertinentes.

    Parece que los afectados franceses no se toman en serio a la Justicia de nuestro país,y con indignación tachan de “Escandaloso”, “inquietante” o “inaceptable”, la sentencia absolutoria, que dará impunidad total a armadores, fletadores, compañías petroleras, barcos con bandera de conveniencia, aseguradoras etc.

    Así Instituciones regionales y municipales del litoral atlántico francés no escatiman los adjetivos a la hora de declarar el “enfado”, en palabras del alcalde de San Juan de Luz, Peyuco Duhart, ante un fallo de la justicia española que deja sin culpables y sin nadie que pague la marea negra que tiñó de fuel a casi 2.000 km de la costa española desde la desembocadura del Miño, en la frontera con Portugal, hasta el Canal de la Mancha.

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