Cruce de imperios

La novela

Nacen libros con la insistencia de una periódica pura a la que parece no afectarle ni los avatares de la crisis, ni los de Cameron. En Lugo vivimos un otoño florido y hermoso con una o dos presentaciones por semana. Hoy le toca el turno a Francisco Narla y su Ronin homónimo de la película de Frankenheimer, pero sin otro parentesco. También se anuncian las entregas de Helena Villar y Xesús Rábade que verán la luz en Vilalba.

Son noticias excelentes, porque cada libro que nace es una victoria ganada al oscurantismo y una nueva posibilidad de vencer la batalla el bando de los pacíficos, valga la paradoja.

De batallas auténticas y de guerreros audaces habla mucho el Ronin de Narla, al que una vez más la tierra se le queda pequeña para convertirla en escenario de sus historias. Dada su condición de piloto y el ritmo ascendente de su escenografía literaria, apuesto a que su siguiente entrega va a estar localizada en los espacios siderales, en ese macrocosmos del que apenas tenemos una mínima noción de lo que es, mientras aquí perdemos el tiempo discutiendo de fronteras y federalismos.

Narla vuela a muchos puntos de la tierra, pero además de hacerlo a los mandos de sus aparatos voladores, tiene otra forma de desplazarse cuando deja el avión en el hangar. Para ello utiliza dos poderosas armas, su capacidad de fabulación y un don innato para encontrar la documentación precisa que le permita poner en pie sus fábulas y sostenerlas.

En Ronin aborda uno de esos episodios que rara vez ha traspasado los libros de historia, como fue la llegada de una delegación japonesa a la España de Felipe III, el todavía poderoso imperio que forjó su abuelo y consolidó su padre. Aunque despachar así el argumento de Ronin es quedarse corto. Les espera una catarata de buena literatura.

2 Comentarios a “Cruce de imperios”

  1. MIRANDA

    Pues si tu dices que la obra de Narla es “buena literatura”, sin duda tus razones tendrás, Boss, que para eso eres lector y autor veterano.

    Ya ves, sin embargo para los inquisidores da fala, ni Narla ni ningún gallego que escriba en español, merece publicar, vender y ser premiado o considerado en su tierra.

    Desde que han sabido que la ley Wert defiende una mayor exigencia y control del nivel, así como la convivencia de ambas lenguas oficiales, vuelven los manifiestos del clan galleguista, que se creen los p. amos, como es bien sabido.

    El manifiesto, que incluye entre otros ¿intelectuales? al Susodicho Suso (de Toro, of course, el hagiógrafo entusiasta de Zapatero, ay mi madriña, qué nivel!) denuncia que la convivencia de las dos lenguas oficiales supone “apartamiento de la cultura, la historia y la lengua gallega”

    O sea que los gallizos piden “la recuperación de los derechos arrebatados al profesorado”…en lugar de vestir crespones por el fracaso escolar generalizado y la permanencia en el furgón de cola universitario, después de todos los planes socialistas sucesivos, fallidos por desgracia.

    Los Susos y plataformistas de la enseñanza pública sostienen que la ley Wert que propone más pruebas y reválidas, menos pases con suspensos y demás ajustes de tuercas, es un “atentado contra la democracia” y pretende “formar personas desarraigadas que no reconozcan el contexto que las rodea”.

    ¿Comorrrrrrrrr?

    O sea que si los franceses se forman en francés, los ingleses en inglés, los italianos en italiano y los alemanes en alemán SE DESARRAIGAN Y DESCONOCEN EL CONTEXTO QUE LOS RODEA”

    También sostienen los Susos y apesebrados de la causa galliza que “la ley expulsa de la enseñanza a la gente humilde, a las clases trabajadoras, y convertirá en hooligans a los mozos, en lugar de educarlos como ciudadanos”
    y que ” el Gobierno recorta democracia a los gallegos que avanzamos, y nos quita el derecho a nuestra lengua, cultura y espacio”. Patéticos demagogos, pobriños sojuzgados por el capital y los españolistas, manda narices…

    “Es el asesinato de la enseñanza pública en gallego y de la igualdad de oportunidades”, “Nos quieren desgalleguizar, no quieren que vivamos como gallegos” (miratú, quien le hace la publicidad al Gadis)
    Pero meus, si la galleguización con calzador ha incidido en el fracaso escolar gallego y la falta de dominio de la lengua española,2ª lengua universal exportable, además de lengua oficial del Estado español.

    No hace falta ser muy espabilado para comprender que estos señores, que llevan décadas disfrutando de sus privilegios excluyentes -publicaciones, premios, concursos, oposiciones- se sienten agredidos y privados de lo suyo que es EL CONTROL Y DOMINIO DEL TERRUÑO, de cuanto se mueve, dispone, edita, publica, enseña y adoctrina. “La cultura somos nosotros”, esa es la idea.

    Tantos años de pesebre crea dependencias intensas de difícil des-asimilación.

  2. Bartolo

    Todavia no he leido el libro del samurai, leí Los lobos del Centeno, y me enganchó Assur, creo que Narla es un orgullo para Lugo.

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