Los anaqueles peladitos

Cinco policías para proteger un carrito bien repleto

Están quedando los anaqueles peladitos. Así se expresa en venezolano la situación comercial del país. Al desabastecimiento alimentario, de calzados y de otros productos básicos, se unió esta semana el llamamiento a la cruzada que el presidente ordena contra los comerciantes, obligándoles a vender un “precio justo” que en ocasiones rebaja el propio coste del artículo, sin posibilidad de márgenes.

Todo lo presentido con Chávez, ya es posible con Maduro. Y a partir del martes, más, porque está previsto que se envuelva en un capa de superpoderes “que no habrá nadie que me pare”.

Ya no se les llama comerciantes, porque suena a profesión honrada, sino usureros y se pide a los obispos que los condenen como se hizo en su día con los judíos. Y hay obispos y sacerdotes que lo hacen. Otros procuran ser equidistantes: Tanto peca el usurero, como el que saquea.

La ganancia comercial convertida en usura es uno de los últimos recursos del gobierno de un país rico que inexplicablemente lo conduce a la ruina; con paso firme y sin dudas de ninguna clases.

Muchos de esos anaqueles peladitos cuya contemplación tanto placer proporciona a Maduro no volverán a llenarse porque nadie compra duros para venderlos a cuatro pesetas y porque la población se ha dado un hartazgo de electrodomésticos que les durarán lo que dicte la obsolescencia programada. Se pagan miles de bolívares para avanzar puestos en las colas porque llegar al producto compensa todo. Decía una mujer progubernamental: “Ahorraba 80.000 bolívares para comprar una cocina, una nevera y una morocha (lavadora). Pagué 45.000 y tengo de todo”. Un logro del Ministerio de la Suprema Felicidad, pero también con la obsolescencia programada.

4 Comentarios a “Los anaqueles peladitos”

  1. Bartolo

    !Como está Venezuela y yo con estos pelos!, pero el caso es que yo vivo aquí.

    Y la cifras nos dicen que 3 millones de personas viven en la España del siglo XXI, lo hacen con menos de 307€ al mes. El doble que lo hacía en 2008. Ahora es el 6,4% de la población del país.

    Han sido atendidas por Cátitas durante 2012, 1.904.737 personas (en un 80% incluyendo acogida y asistencia). En 2009 eran 800.000. Y estamos hablando sólo de necesidades básicas.

    No cabe duda de que otros no les ha ido mal, a tenor de los pingües beneficios que reporta semejante bonanza: El número de millonarios aumentó en España un 13%. ¿En qué periodo se produce semejante “milagro económico”? Pues entre mediados de 2012 y mitad del año 2013. ¡Bingo!

    El índice de la tasa de Pobreza en España: Del 19.7% en 2007, al 21.1% de 2012.

    El desempleo juvenil: 56.5% Paro juvenil, a mediados de 2013.

    Tras el pacto de la política y la banca, parte del origen de nuestros males, los desaguisados que el apoyo a la banca ha supuesto para la economía española es muy larga. Pero quedémonos con uno solo de sus capítulos: el desastre que ha producido el bloqueo del crédito a las empresas y a las familias

    Se pueden seguir dando datos objetivos hasta llenar un Espasa-Calpe, donde recoger la paz y la quietud aderezada de puta miseria divina y humana, en la que los sufridos ciudadanos vivimos nuestra cotidianidad.

    Chévere que dirian los venezolanos.

  2. MIRANDA

    Después del pajarito parlante, los diálogos con el muerto viviente, el estatus de Felicidad Superlativa, las psicofonías y caras chavistas en las obras del metro, faltaba el Real Decreto para ser Dios con su poder omnímodo.

    Ni partidos, ni elecciones, ni oposición crítica ni gaitas escocesas. Maduro se ha erigido en Dios mismo con poderes totales, y lo que el ate en el cielo, atado quedará para los venezolanos.

    Para empezar, ha metido en la cárcel a un centenar de comerciantes y tenderos, acusándolos de ser “burgueses”, a ver qué cogno es eso de pretender abrir un negocio para ganar dinero y pagar a los dependientes. Eso es pura usura.

    Si compran a 5, tienen que vender a 2, para mostrar solidaridad. Y en previsión de desabastecimiento, el chófer de Chavez, hoy presidente Maduro, ha invitado a su gente a desvalijar los comercios, que es lo que se merecen esos burgueses usureros, ladrones y desaprensivos.

    Como tiene a la prensa sometida, tras eliminar las contadas voces críticas con el gobierno, nadie dice que esta histeria anticapitalista (?) tiene que ver con la situación límite de la economía del país, con una inflación del 55%, un pueblo dramáticamente empobrecido y frustrado y una popularidad lamentable del sujeto del chandal, que desde ahora gobernará por real decreto pajaril.

    Maduro confía en la demagogia y el populismo, que en su pio-pio es populacherismo, preocupado ahora de trasladar los electrodomésticos desde los anaqueles de las tiendas hasta los hogares de los descamisados que los mantienen en el poder, y arguye que tiene que combatir la corrupción, el imperialismo y la guerra económica que le hace la derecha, pero lo cierto es que está llevando a su pueblo al borde del caos total, si es que no han llegado ya.

    Por desgracia, boss, este puñado de vividores no tienen la “obsolescencia programada” como las bombillas o las batidoras. Y tienen trucos y recursos para seguir con sus apariciones sobrenaturales y sus batallas de buenos y malos, ricos y pobres.

    Pobres venezolanos, chuleados por unos sinvergüenzas mientras desaprovechan el potencial de sus enormes riquezas naturales.
    Chévere que chévere, boss.

    http://www.periodistalatino.com.

  3. jabato

    Está muy bien, tanto el comentario de hoy del patrón, como el contrapunto que le pone el sr. Bartolo.

    Lo de Venezuela es de traca, pero no debemos olvidarnos de que aquí tenemos un serio problema. No comparable al venezolano, pero cada uno debe cargar con su propia preocupación. Los venezolanos han elegido, hace poco tiempo, continuar por el camino que, durante años, marcó Hugo Chávez. Con su pan se lo coman.

    Aquí, en lo que antes se venía llamando España, tenemos una crisis que ha hecho tambalearse los fundamentos de lo que se venía llamando, también, Estado del Bienestar. Y aunque ahora estemos saliendo de la crisis (si se confirman los timidísimos indicadores positivos que vamos percibiendo), las perspectivas no son buenas, porque, más allá del manido “Estado del Bienestar”, que es un concepto tan etéreo como discutible, lo que podemos dar por sentado es que las clases medias, verdadero indicador del progreso de una sociedad, salen de esta batalla más pobres de lo que entraron. Y esto es, aparte de inconveniente, sumamente peligroso. Caldo de cultivo para las insensateces.

    El sr. Bartolo busca una cifra clave (el número de millonarios), y nos sitúa el problema en términos temporales (el incremento de tal cifra se ha producido entre mediados de 2012 y mediados de 2013). Aparte de que la fiabilidad de estos datos siempre es relativa, máxime cuando hablamos de períodos tan cercanos en el tiempo, la intención es clara: imputarle la responsabilidad al Gobierno actual. Es fácil: hasta 2012, teníamos crisis, pero no había aumentado el número de millonarios. A partir de la victoria del PP, se produce el festín de los buitres. Comprensible hasta para los lectores del “MARCA”.

    A estas alturas, y personalmente, me preocupa bastante más el problema que sus orígenes. De todas formas, no dejan de llamarme la atención los ímprobos esfuerzos que muchos siguen haciendo para convencernos de que la crisis es cosa de este Gobierno, y para, implícitamente, disculpar al anterior.

  4. Bartolo

    Señor Jabato, nada más lejos de mi intención de atribuir la crisis al gobierno actual, lo que ocurre es que si las fuentes de Cáritas y demás son de esas fechas, no es responsabilidad mia, cosa distinta es que no guste.
    En cuanto a errores del gobierno anterior y de este, podríamos estar desgranándolos largo tiempo, probablemente con mucha razón por ambas partes, y no llevaría a ninguna parte, lo que si creo es que se debería valorar la gestión por cómo se haga, no por el color político de quien la haga.

    Y convendrá conmigo que no es el caso, ni en esta Bitácora ni en otros lados.

    No es que no me importe lo que está sucediendo en Venezuela, puesto que son paises muy cercanos, además de que todavía hay una buena colonia gallega, pero me importa más la situación general en España.

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