Libertad de sumisión

Costanza Miriano, esposa y sumisa como la de Grey, pero más criticada

Aquí podemos hacer casi de todo, amparados en el principio de que somos más libres que los peces de colores, cuando están fuera de los acuarios, claro.

Por ejemplo, dentro de las últimas novedades de comportamiento libérrimo, se certifica que puedes ir al Parlamento con el uniforme de la playa, el lenguaje de la canalla y armado de una sandalia irakí para dar lecciones de comportamiento, de parlamentarismo, de educación y de dialéctica. ¿Usted tiene miedo? ¿A quién, a usted? Mejor no lo hubiera dicho Lucky Luciano.

En su día también nos dieron lecciones para cocinar un Cristo, ofrecidas por la cátedra culinaria de un cantante simpaticorro y coñero. ¡Qué cosas se te ocurren, Javier! Ni que decir tiene que en la propalación de variantes sexuales no nos gana ni la cátedra Masters and Johnson. Dentro de las opciones se encuentran, como no podía ser de otra forma, la sumisión y la dominación, prácticas sexuales que la saga de novelas de Grey se ha encargado de difundir hasta los últimos rincones del desconocimiento sobre la materia. Haces de ama, luego de sumisa, más tarde de domina y por la noche, de dómine cabra.

Ahora bien, viene una italiana con su librito “Cásate y sé sumisa” y se arma la de Dios es Cristo. ¡Hasta el PP se levanta de las patas de atrás! No vaya a ser que lo tomen por carca, que es lo último que se puede ser en esta vida. Carca y sumisa, dále alegría a tu cuerpo, Macarena.

Costanza Miriano, que así se llama la provocadora esposa, también aboga por la sumisión, pero no para que te den cuatro cachetes en las cachas despatarrada sobre la cama, sino dentro del matrimonio, que es de lo peorcito que se le podría haber ocurrido a doña Costanza. Ya está difícil casar a los jóvenes como para andar pidiendo virguerías. Sumisa, su rosario y su novena.

3 Comentarios a “Libertad de sumisión”

  1. Bartolo

    Lo último que servidor querría en esta vida, es una mujer sumisa, !!que aburrimiento!!

    Las novenas puede que se pongan de moda, si Doña Tamara Falcó se nos mete a monja.

  2. MIRANDA

    Suena a broma esto de la sumisión selectiva, en un tiempo en que la mujer ha de ser más fuerte y eficiente que nunca, al tener que adoptar el doble rôle de currante dentro y fuera de casa. A menudo sola, tras una separación.

    Pero suena todavía más a broma esto que señalas, boss, que en un tiempo de desmadre generalizado, de libertinaje sin complejos en que la sumisión y la dominación horizontales se difunden en los best-sellers, donde cada uno hace, dice y piensa lo que le peta, donde ni siquiera quienes deberían dar ejemplo como personajes públicos se molestan en hacerlo, donde se hace mofa y befa de símbolos y creencias que son sagrados para otros, donde los alumnos gritan al profesor y los hijos a los padres…. se monte un pifostio porque una señora proponga que la mujer ceda, transija y le eche más paciencia a la convivencia, que para eso es más madura y razonable, de forma que así el matrimonio no se rompa tan a menudo y los niños no se traumaticen a gritos.

    Se puede no estar de acuerdo con esa filosofía, como con tantas otras conductas o puntos de vista, incluso se acepta una sonrisa excéptica y/o irónica, pero tanto aspaviento y escandalera pone de relieve lo que el mal de lo”políticamente correcto” entiende por cintura y talante open-minded. Tiene sus bemoles y sus becuadros, meu.

  3. MIRANDA

    Por cierto, para no perder la sonrisa, vamos a recordar lo que decían los manuales de Sección Femenina en los cursillos del llamado Servicio Social , años 60, que era como un servicio militar para la milicia del Hogar de las españolas todas.

    Bajo el epígrafe: “”"”"UNA BUENA ESPOSA SIEMPRE SABE CUAL ES SU LUGAR.
    10 REGLAS para hacer feliz a tu marido y ser la esposa que el siempre soñó.

    1.- Ten lista la cena. Planea con tiempo una deliciosa cena a su llegada.

    2.-Luce hermosa. Descansa 5 minutos antes de su llegada para que te encuentre fresca y reluciente.

    3.- Sé dulce e interesante. Su aburrido dia de trabajo merece mejorar y tu debes hacer todo lo posible. Una de tus obligaciones es distraerlo.

    4.-Mantén tu casa arreglada. Haz una última ronda antes de que llegue tu marido para que todo luzca impecable.

    5.- Hazlo sentir en el paraíso, que sienta el calor del hogar. Tu marido notará que ha llegado a un paraíso de descanso y orden, y eso le levantará el ánimo. Cuidar de su comodidad te brindará una gran satisfacción personal.

    6.- Prepara a los niños antes de que EL llegue. Lávales las manos, si es necesario cámbialos de ropa. Son sus pequeños tesoros y el los quiere ver relucientes.

    7.- Minimiza los ruidos domésticos. A la hora de su llegada, apaga la aspiradora o la lavadora y procura que los niños estén callados. Piensa en todo el ruido que EL habrá tenido que soportar en un largo dia de oficina.

    8.- Procura verle feliz. Regálale una gran sonrisa y procura complacerlo en todo. Tu felicidad es la recompensa a su esfuerzo diario.

    8.- Escúchalo. Puede que tengas muchas cosas importantes que comentarle, pero ese momento de llegada al hogar no es oportuno para sobrecargarlo.
    Déjalo hablar y recuerda que sus temas son más importantes que los tuyos.

    9.- Ponte en su lugar. No te quejes si llega tarde, si va a divertirse sin ti o si no viene en toda la noche. Trata de entender su mundo de presión y compromisos. Necesita están relajado en su casa.

    10.- No te quejes. No lo satures con problemas insignificantes. Cualquier problema tuyo es insignificante comparado con lo que el tuvo que pasar.

    Última recomendación: Haz que se sienta a sus anchas .Deja que se acomode en el sillón o se recueste en la cama. Ten una bebida caliente preparada para el, arregla su almohadón, ofrécete a quitarle los zapatos. Y háblale siempre con voz suave y placentera.”"”"

    Querido amigo, si esto lo leen las madres y suegras, sonreirán con comprensión y tal vez nostalgia, pensando que por esto se rompían tan pocas parejas, pero si lo leen las hijas y nueras, directamente van a tomarlo a broma y se reirán un montón. Prevengo.

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