En la cola, a pulso (I)

Claudio Moyano, en estatua inmóvil

No salgo de mi pasmo al escuchar quienes se asombran de que los adultos españoles seamos los penúltimos más patateros en matemáticas y los más zafios en comprensión lectora de entre los 23 países que superan el subdesarrollo.

¿Pero es que podríamos esperar otros resultados? Han sido años de duro esfuerzo para llegar hasta aquí. La noticia ha servido para que se le zurre una vez más a la LOGSE de Rubalcaba, pero en la siembra de calabazas hay que repartir más culpas.

Es cierto que Álvaro Marchesi Ullastres, el ideólogo de la LOGSE, se juramentó para conseguir estos penosos objetivos desde que tuvo capacidad para influir en la legislación española de la mano de Rubalcaba.

Ambos lo dijeron sin ambages: La educación nos va a igualar a todos. Y claro, como no sabían cómo hacerlo por arriba, nos igualaron por abajo. Todos burros.

Si el único objetivo de la enseñanza fuese la igualdad, confundiéndola con la igualdad de oportunidades, bastaría con no hacer nada y nos quedaríamos todos a ras. A ras del suelo. Pero también había adoctrinamiento, estatalismo y ruedas de molino. En resumen, poca excelencia y mucha demagogia.

Pero la LOGSE fue, existió, como Troya, y para explicar esos últimos puestos hay que referirse a otros factores que aniquilaron hasta el olvido los principios inspiradores de la ley de Claudio Moyano _ ojo, de 1857 _, que se proponía obtener el máximo aprovechamiento de cada uno de los alumnos sin tener en cuenta los que pudiesen quedar distanciados, salvaguardando, mejor o peor, el principio de la igualdad de oportunidades. Ojo también, Tierno Galván dio estatua a Moyano.

Eso en cuanto a la ley, pero el arco de responsables es mucho más amplio.

4 Comentarios a “En la cola, a pulso (I)”

  1. Bartolo

    desde que cedieron en época de Aznar la educación a los gobiernos autonómicos, (especialmente a Cataluña y País Vasco), hay una relación totalmente dispar entre la calidad de una autonomía y otra. En general se sabe que la educación segundaria no funciona (nivel de fracaso escolar record en Europa) por no hablar de la poquísima preparación general de los universitarios. El ranking de las universidades españoas es pésimo en TODAS las listas publicadas sin igual. Un sistema cuyo contenido no se reforma no se mejorará jamás. Lo único que dice el Gobierno que se reforma son las becas y las clases de religión para contentar a su derecha, pero eso realmente es una pequeña parte del problema.

    Los dirigentes prefieren ignorantes, borregos y manejables, cuanto más gregario mejor. instrucción, adoctrinamiento y educación son términos diferentes…no se puede decir que los de 55 a 65 años tienen “menos educación” . ¿Que va a pasar ahora con los estudios trilingües de algunas Autonomías? ¿Van a mejorar el nivel de instrucción de los chicos o les van adoctrinar convenientemente? Y en casa se quieren títulos. No importa como, títulos.

    Francia, a sólo 10 ptos de diferencia, se cuida mucho sin embargo de seguir formando una elite, no hace falta más que ver sus principales universidades y cuerpos de la Administración dónde se forman sus cuadros técnicos y científicos, esos que diseñan centrales nucleares, cohetes, automóviles o copan los altos cargos de su extensa burocracia.

    Nosotros, gobernados por abogados, políticos quieren resolver el problema de la educación con una ley, que es de lo que ellos entienden. Además la ley suele centrarse en aspectos tan importantes como en qué lengua les tienen que dar las clases o si la religión debe ser obligatoria o no. ¿Quieren arreglar el sistema educativo? La solución es sencilla. Modifiquen el sistema de acceso y permanencia para que los profesores sean personas brillantes. Modifiquen sus retribuciones para que quien lo haga mejor y sea mejor cobre más y esté más motivado y que se pueda echar a los mediocres. Aumenten las horas lectivas un 25-50% y dedínquenlas a matemáticas y lógica. Refuerzen la figura del profesor y conviértanlo en un referente social. Y, sobre todo, hagan del conocimiento, el mérito y el esfuerzo los valores de referencia de la sociedad.

  2. MIRANDA

    Sin duda sorprende que alguien se sorprenda del fracaso colectivo de la instrucción pública en este país. ¿En qué mundo viven?
    Con todas las excepciones que se quiera y repartiendo la culpa entre todos –profesores, familias, influencia mediática, autoridades académicas, cambios educativos sin objetivos, adoctrinamiento político, etc- el hecho es que el nivel general nos pone a la cola del mundo civilizado. Hasta el extremo de que algunas CCAA, como Andalucía –que bate records de fracaso escolar- priman económicamente a los profesores que más alumnos aprueban, para no desentonar demasiado de los resultados académicos del resto del país.

    De verdad, Boss, que el tema es muuuy preocupante, y cada palo debería sostener su vela con honradez y asumir su cuota-parte de responsabilidad en la desfeita. Todos conocemos docentes buenos y auténticos maulas, pero no sabemos que se les evalúe, controle y responsabilice de su trabajo, dedicación o conducta. De hecho, el fracaso de la gran mayoría de aspirantes en las oposiciones, pese al descenso de nivel y exigencias, dispara las alarmas sobre la formación del funcionariado docente, a menudo encastillado en la agitación sindicalista para defender sus derechos y privilegios e insistiendo en que se invierte poco en educación , sin incidir en la optimización de los resultados de la no pequeña inversión.

    La escasa importancia que se ha venido dando al esfuerzo, el mérito, el sacrificio, la competitividad, el trabajo bien hecho, la excelencia, tanto en los Centros como en los hogares, ha forjado generaciones con “flojera” crónica , para las que la exigencia mínima suena a obsolescencia indeseada.

    No puedo juzgar el nuevo plan educativo de Wert, porque aún no lo conozco a fondo, pero no va a ser fácil reconducir el estropicio de la Logse. Puesto que todo está inventado y los resultados cantan, estaría bien revisar los planes más exitosos de Occidente y tomar buena nota de sus horarios, vacaciones, elección de las materias, control del rendimiento, estímulo a los buenos docentes, endogamia de los claustros, directrices e involucración de las familias, transparencia en la gestión de los Centros, prácticas en empresas, actividades artísticas y culturales NO POLITIZADAS, uso de la lengua familiar en los estudios (la imposición de una lengua contribuye al fracaso escolar) pero sobre todo la elevación de la exigencia de todos para todos.

    Porque para algunos parece que la escuela es un aparcamiento de chicos donde basta con cubrir las apariencias e ir pasando. Como sea. Y luego viene la salida al mundo laboral y es imposible competir con gente de mejor cualificación y rendimiento.

  3. rogelio quiroga

    Aparte de lo que ya comenté en el artículo “Antes traidores” de hace dos días, permítanme añadir otra perla:

    La cúspide de nuestro aldeanismo bobalicón es que cada pedanía ha querido tener (¡y ha tenido!) su Universidad, no faltaría más. O sea que disponemos de un montón de Universidades, pues nadie quiere ser menos que nadie, lo mismito que con las líneas del AVE; pero ninguna de esas Universidades no solo no está catalogada con niveles de excelencia, sino que ni siquiera está entre las doscientas más recomendables del mundo.

    Digo yo que debió ser durante la burbuja del ladrillo: si ya no se podían construir más viviendas, se construían Universidades.

  4. manel

    Yo me pregunto cuándo estuvo mejor situada nuestra educación en el ranking mundial. Y me pregunto por qué ciertos sectores ideológicos se aferran a un informe como tabla de salvación para defender un no sé qué (o sí lo sabemos). Catastrofismos interesados.

    Achacar a la LOGSE el retraso que llevamos en materia educativa y cultural, además de falso, es de una simplicidad acorde con lo que se pretende demostrar.

    Para hacer un análisis mínimamente riguroso sobre el tema hay tener en cuenta de dónde partimos. En este sentido se ha avanzado mucho, muchísimo, aun quedando un largo camino por recorrer. La lectoescritura se ha adelantado en dos años, los niveles de analfabetismo se han reducido considerablemente y nuestros universitarios son altamente valorados en el extranjero.

    El informes PISA arrojan unos resultados ciertamente inferiores a la media de los países de la OCDE, pero las diferencias tampoco son alarmantes. Si tomamos como referencia el informe de 2009, éstos son los resultados:

    Comprensión lectora: España 481 (OCDE 493)
    Comprensión científica: España 488 (OCDE 501)
    Comprensión matemática: España 483 (OCDE 496)

    Díganme ustedes si diferencia que puede haber entre un alumno que obtiene un resultado de 4,81 y otro con 4,93 es muy significativa.

    El gran problema es que no se ha llegado a un consenso entre las fuerzas políticas sobre el sistema educativo. Y seguimos igual ya que el actual sistema nace muerto. Afortunadamente.

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