El pandero

El delito en el ojo ajeno

No existe la más mínima duda en señalar que la irrupción de unos energúmenos en la librería Blanquerna de Madrid, donde un grupo de catalanes celebraban la Diada, no es un acto político, sino un delito con todos los agravantes a la vista. La polémica en torno a la naturaleza de los hechos es inútil y en todo caso, interesada de parte.

Si ésta es la estrategia que piensa llevar a cabo LEM _ La España en Marcha _, las siglas que surgen de sumar cinco grupúsculos de extrema derecha _, a la detención de los culpables debe seguir la ilegalización del partido, o lo que sea, si algo de legal hubiesen intentado colar.

La unanimidad es total y absoluta, como resaltan algunos de los que hoy condenan estos hechos, pero que mañana o ayer o siempre, callan como jirafas cuando el quebrantamiento de la ley se acerca a sus postulados, les favorece, o son ellos mismos quienes lo llevan a cabo poniendo cara de demócratas empedernidos. Pero es que, amigo mío, la democracia es así de chunga. Nadie, salvo la ley, tiene toda la razón todo el tiempo, y quien no lo sepa desde el principio solo ha sido demócrata durmiendo.

A estos lodos se llega después de tragar carros y carretas de desafíos, burlas e inculcaciones tan graves como los vividos en Blanquerna, o mucho más, pues no olvidemos que en esta polémica se ha llegado a dudar si un asesinato era o no un acto político, si la quema del retrato del jefe del Estado era o no delito, si una iniciativa claramente anticonstitucional, era o no era anticonstitucional.

Con la indefinición a cuestas, con la pusilanimidad por delante, con la convicción de que libertad es hacer lo que me da la gana y con una clase política incapaz de dar un buen ejemplo de nada, la extrema derecha, la extrema izquierda o quien se lo proponga, hace de la ley un pandero.

2 Comentarios a “El pandero”

  1. scéptika

    Albert Rivera, presidente de C’s, señaló que más de un centenar de Ayuntamientos catalanes incumplen la ley al hacer ondear solamente la bandera catalana y, en algunos casos, ni siquiera la oficial, sino que se cuelga la estelada (independentista). “Cumplir una ley no es opinable, es una obligación y cualquier cargo público debe de aplicarla”, subrayó.

    De escupitajos y lanzamientos de huevos a representantes “españolistas” en el acto a Casanova durante años ni hablamos.

  2. Bartolo

    Aquí tododios incumple la Ley, y no se trata de disculpar a unos según en que acera se esté. Sinó de ver el peligro de ambos, porque actuan con fanatismo.

    El auge de la extrema derecha en Europa es un hecho,dandose el caso de que en Noruega ha llegado a formar pare del gobierno por primera vez en la historia.

    En nuestro país, un pueblo atenazado por el miedo que no reacciona, ni entiende los cambios que estan por venir, que ni siquiera entiende que con la nueva Ley de pensiones en 50 años desaparecerán, salvo un rescoldo de “beneficencia”, (esa caridad que tanto gusta a la derecha, con los pobres, que no son otra cosa que vagos que no saben cuidar de si mismos).

Comenta