Ni tanto, ni tan poco

Capital pendiente

Eso de sentirse tan catalán como para estar todos los días dando la brasa tiene que ser un regocijo espiritual ligado al ADN, o a otra cadena helicoidal de nucleótidos.

Mario Vargas Llosa no la tiene y por eso dice que el nacionalismo mal entendido no solo fue causa de tantos millones de muertos, sino que nos aboca al pasado, en vez de ser un proyecto ilusionante, donde todos nos podamos ver reflejados, como sí lo hicimos con la cadena que propicia Martin Luther King. Por cierto, el King Center que custodia su legado le ha dicho a Mas que ni se le ocurra compararse con el líder norteamericano de los derechos civiles porque no se le parece ni el blanco de los ojos.

Pero unos se pasan y otros no llegan. Para ilusionar a su pueblo, Mas y sus cuates han tenido que recurrir a la manipulación histórica, cuando no a la mentira. Sin embargo, dentro de mes y medio se va a cumplir el segundo aniversario de la muerte del ilustre epigrafista romano y catedrático emérito de Heidelberg, el húngaro Géza Alföldy, el hombre que mayor gloria ha arrojado sobre la historia de Lugo y al que la ciudad mantiene en un riguroso oscurecimiento, no vaya a ser que de tanta gloria sus rayos nos dañen la retina.

Leyendo inscripciones en las piedras, Alföldy descubre que en determinado momento las provincias romanas en Hispania no fueron tres, sino cuatro, y que esa cuarta, llamada Hispania Superior y creada para el control minero de las Médulas y el resto de la cuenca aurífera, tuvo por capital la ciudad de Lucus Augusti. Sí, esa misma a la que hasta hace poco se la tildaba de baja romanización, resulta ser una de las cuatro ciudades más importantes de Hispania, junto con Tarraco, Emérita e Hispalis. No es para hacer una cadena, pero al menos para agradecérselo a Alföldy.

Mucho Arde Lucus, pero poca llama.

5 Comentarios a “Ni tanto, ni tan poco”

  1. scéptika

    Con todo el cariño hacia la Ciudad de la Muralla y a cuanto y cuantos en y de ella se enorgullecen, voy una vez más –tal vez no la primera en esta acogedora página– a invocar al espíritu de Ramiro Segundo. Siendo obispo de Roda-Barbastro, fue coronado Rey de Aragón en Zaragoza el 29 de septiembre de 1134.

    Un año largo después se casó el 13 de noviembre de 1135 en la catedral de Jaca con Inés de Poitou, de cuyo himeneo nació la heredera, Petronila. Ramiro prometió a su hija, con un año de edad, con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona.

    Un sector de la historiografía actual interpreta que el matrimonio entre Ramón Berenguer IV y Petronila se celebró según los términos del casamiento en casa, una peculiaridad del derecho consuetudinario del Alto Aragón. Según esta interpretación, por este contrato de esponsales y su reflejo en la documentación posterior de Petronila, el marido se adscribe a la familia de la esposa, y es ella quien transmite la pertenencia al grupo familiar, junto con el patrimonio que hereda.

    En contra de la teoría del casamiento en casa aplicada a los esponsales de Ramón Berenguer IV y Petronila, los que ya sabemosen 1997, alegan la ausencia de referencias a esta institución consuetudinaria del derecho aragonés antes del siglo XV.

    Sin embargo, en la monografía de 2008 sobre Ramiro II, de Ana Isabel Lapeña Paúl, esta autora señala que dicha institución consuetudinaria tenía antecedentes anteriores al pacto de esponsales de Petronila y Ramón Berenguer IV ya en el siglo XI con Ramiro I de Aragón y a comienzos del XII con Alfonso I el Batallador.

    Casi un siglo después, Jaime I, nacido en Montpellier y conocido como el Conquistador ostenta los títulos de rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, conde de Barcelona (1213–1276), señor de Montpellier (1219–1276) y de otros feudos en Occitania.

    Se viene abajo el casteller de los que hablan de Barcelona, y por ende, CataluÑa, como reino. ¿De qué, tíos? Por mucho que se intente traspapelar y marear y sobre todo engañar a los pobreticos estudiantes de Polonia, la historia es la que es.

  2. jabato

    En el Pensamiento Alicia, que dominó ampliamente la política española durante el septenio zapaterista, todo podía cambiarse: el presente y el futuro, por supuesto. ¿Y por qué no también el pasado?.

    Según aquella avanzada filosofía, basta con desear una cosa para tenerla. ¿Qué problema hay, pues, en cambiar la historia?. La historia no es la que es, es la que nosotros queramos que sea.

    Suponiendo que la independencia de Cataluña se alcance en un plazo de 4 ó 5 años (que no es nada descabellado, tal como van las cosas), pasarán luego un par de generaciones, y a partir de ahí, en los libros de texto podrá leerse que “…en el año 2018, los catalanes en referéndum decidieron conceder la independencia al resto de España…”. Y los niños lo tragarán sin rechistar, y a partir de ahí, esa será la Historia.

    Todo es maleable, todo es manipulable, el concepto de verdad se vuelve difuso, onírico, rosado… ¡librémonos de nuestras ancestrales ataduras! ¡Seamos felices! ¡La crisis no existe!… Zapaterismo en estado puro.

  3. roisluaces

    Geza Alföldy fue un exiliado, en las universidades del mundo, de aquella Hungría, como tantos otros rumanos, rusos, polacos (Horia, Coseriu, Nabokov), o sea, que no tiene derecho a entrar en el olimpo de la fama, guardado por los cancerberos de turno perpetuo
    Céterum cénseo, que desde Lugo se controlaba no sólo el oro, sino, según dicen, lo que es más, las ostras y los percebes de Cedeira o Vivero o la ría del Eo: Porcillán (cetarea, uiuarium, portum iulianum)
    Respecto a la historia de Doña Petronila, hay que señalar la inconsecuencia de “”historiadores”" que defienden al post-último Austria por quien luchó Casanova… ¡y aplican hacia atrás la ley sálica borbónica: aquí, en España, no regía la ley franco-sálica, por eso las mujeres heredaban sus derechos, y firmaban las donaciones con sus maridos, en Lugo (c. 750: Adosinda con Avizano, Ikka con Alvito…) como en Aragón y sus dependencias, o en Castilla, sin necesidad de esperar al s. XV.

  4. SEito

    Me hubiera contentado con que los editores de libros escolares estudiados en Galicia, hubieran tenido toda la información y no la proviniente de editoriales masivamente situadas en el NE, predispuestas a inventar la existencia de Barcino, obviando la de Lucus Augusta, como he podido leer en esos libros almacenados durante años por su valor sentimental desaparecido cuando quienes los estudiaron me dicen que carece de tal valor .
    Tampoco es que se relacionase el latín con la ciudad durante la época en que fuí Estudiante y por eso espero que ahora en su nueva reincorpooración ( han escrito) vaya o no en el temario, los docentes motiven a sus alumnos con historias que tanto bien le hacen a la autoestima, por lo menos a la hora del bacile para poder decir LUgo capital y las demás del NO, Sucursal .
    Pero bueno, igual es mucho trabajo el acumulado, teniendo el Camino de Santiago por dos vías distintas …y el Mar Cantábrico olvidado…. y el Miño abandonado .
    Gracias por la referencia, aunque duela ver al húngaro sin foto tan siquiera en el San Froilán .

  5. SEito

    Augusti, lo de Augusta era la Montesa y el latín lo aprobaba estudiando a tope vocabulario de Octubre a primeros de año, para luego poder ir decayendo en nota y alcanzar el aprobado en Junio ( Don Amable querido ) .

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