Plebiscito salvador

“Ya nadie les cree”. Y van tres con la pancarta. (No es aquí, que conste)

Unas elecciones plebiscitarias, como las que finalmente va a proponer Artur Mas en 2016, suponen un salvaconducto para no perderlas. Mas no se presentará con su acción de gobierno para que los catalanes le digan que lo ha hecho bien, mal o regular. Ese paso se lo salta, de modo que las papeletas no lo censuren de ninguna de las maneras, pues el plebiscito significa que se vote a los partidos independentistas, como si fuera un Sí, o a los estatalistas, como si fuera un No.

Si además le añadimos que esas votaciones no tendrían carácter vinculante sobre la independencia y solo servirían para la formación de un gobierno, la jugada de Mas raya la perfección, pues a poco que ganen los partidos del Sí, tal como se intuye, no hará falta que el mío sea el más votado para proponerme como piloto del carguero que transporte esos votos y los haga llegar al puerto de la indepedencia.

Podré hacerlo porque yo soy el que me invento las reglas del juego. Si hay consulta, si no la hay, si es un plebiscito, si son elecciones o se trata de un referendum.

Encantado con su solución, le faltó tiempo para tomar el coche y venir con opacidad para contárselo al presidente del Gobierno, a quien le habrá parecido muy bien porque se quita un marrón de encima durante el resto de la legislatura, y el que venga detrás, que apechugue. Y si soy yo, que apechugue yo.

Los únicos escollos en el camino triunfante que ahora se le presenta a Mas en los próximos tres años son sus socios de ERC, inasequibles a la renuncia, y la oposición que ya tenía, harta de gritarle a la cara que no puede esconderse constantemente tras la independencia, porque cada vez es más estrecha la mampara y cada vez se le ve más el plumero.

4 Comentarios a “Plebiscito salvador”

  1. scéptika

    Este tipo, +, sin acento, aparece ahora algo menos repeinado y con un deje como más canalla.

    No hace mucho pasaban en la tele a una trupe de trileros en las mismísimas Ramblas, que un día llegué a amar tanto.

    En la trupe hay un indiscutible protagonista: el que mueve los cubiletes –sean tapones de plástico o medias patatillas– que con su labia y la agilidad de sus dedos, pone en suerte al pardillo que se juega los cincuenta euracos.

    Aquí, en esta historia, también hay un protagonista: el + (sin acento). Pero también tienen su peligro sus compinches, el que da el agua, el que apuesta en falso y gana, los que dicen Ooooh cuando pierde el pardillo.

    Al trullo.

  2. SEito

    Hola, buenos días . Era sólo para el “probando, probando” el awaiting porque el tema ya aburre, si bien eso no quiere decir que no preocupe .

  3. SEito

    A mí o me lo dicen en una de las dos lenguas oficiales ” de aquí” o me niego a awantar .

  4. vicente

    Esta bitácora, mantiene, desde hace mucho tiempo, una deuda de reconocimiento con Manel, en todo lo que respecta a política catalana, a la actitud del Sr. Mas, y en la sintonía existente desde tiempo inmemorial entre CiU y el Partido Popular.

    La hemeroteca del Sr. Cora, esta abarrotada de comentarios de Manel incidiendo en el mimetismo en el carácter político de las dos formaciones, y en el apoyo parlamentario que el PP ha prestado constantemente a los gobiernos minoritarios de los nacionalistas (en la ultima legislatura de dos años, de veinte leyes tramitadas, el PP apoyo de manera absolutamente determinante a CiU en 19 de ellas.

    Hoy, el Sr. Mas, se saca de la manga otro conejo, y la gente se entretiene comentando si el conejo es blanco o es gris, sin profundizar quien es el cunicultor que le mantiene la provisión de los leporinos.

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