Mártires y martirizados

Lo que llamamos Ben Laden, o sea, el ectoplasma vivo o muerto que pone voz a las penitencias que él mismo nos impone, acaba de expeler una nueva entrega de confesionario. El vídeo es de fecha incierta, pero no por ello menos ilustrativo sobre su finalidad y sus destinatarios.
Es tan breve que se le entiende todo muy bien. Habla sobre conceptos en vías de extinción, si es que algún día estuvieron vigentes, cuales son martirio y sacrificio, suficientes para poner los pelos como escarpias a jóvenes y mayores cuando oyen que algún político inexperto las menciona, especialmente si es dentro de su discurso programático.
Ben Laden, o quien monte cada nuevo capítulo de la serie Que viene el coco, sabe que dispone del arma más poderosa con la que le cabe enfrentarse al infiel. Primero, porque éste la desconoce, y segundo, porque entre su devota audiencia encuentra los mártires que busca necesita.
Este nuevo martirio osámico es de baja estofa, pues no se trata tanto de morir, como de matar, y ése es un ejercicio al alcance de los cabestros más encumbrados del humano mundo, como bien recoge la historia. Lo difícil es dar vida. Matar está al alcance de cualquier gorilón por muy mártir que lo pintes.
Para desgracia de los infieles dispuestos a ser martirizados, a la sazón nosotros, contamos con una clase dirigente que bien merece el reconocimiento oficial de ser “manifiestamente mejorable”. Tanto, que el actual panorama se divide entre los empeñados en justificar al tal Ben Laden, los que culpan a Occidente de todo, los que dan cobijo, cancha y razón a los matarifes, los que los machacan a zambombazos y los que ven en todo ello un fantástico negocio de armas, petróleo y poder que se prolonga y magnifica manteniendo al ectoplasma como gran solución de futuro, a Al Andalus como gran etapa intermedia y al paraíso con 72 huríes como la gran meta final donde serán satisfechos lo que no está en los escritos.
¿Dejarán entrar a los martirizados?

3 Comentarios a “Mártires y martirizados”

  1. SEito

    Nooooooooooooooooooooooo¡¡¡¡¡¡¡

Comenta