Cargada de oprobios

El chivo expiatorio, de William Holman Hunt

Creíamos que lo de Marta Sánchez era un desahogo sin más trascendencia, pero al comprobar ahora que Matamoros, Esteban, María Teresa Campos y otros personajes del gremio panfletario han hecho piña en contra de la cantante, como también los hicieron miles de twitteros o twitistas, no podemos pasar del episodio sin advertir que tanto personal junto no puede tener la razón. Es como cuando Aristóteles, Galileo o Darwin lanzaron sus teorías en contra de todos. Es imposible que la razón esté al lado de la masa, porque entonces sobrarían las universidades y bastaría con convocar botellones, marchas verdes y manifestaciones.

A Marta Sánchez la han dejado sola por decir que jodiendo al prójimo no se gana nada. Pobrecita mía. No sabe en qué berenjenal se ha metido. Aquí somos especialistas en armarla parda antes de averiguar qué ha pasado y en linchar al primer sospechoso antes de que se enfríe la sangre.

No sé con exactitud si es eso lo ha dicho Marta, ni me interesa; pero lo que sí sé es que todas las puyas que le están clavando son tan injustas y desafortunadas, por lo menos, como lo que haya podido pronunciar. Es la ley de la tensión y la relajación. El pueblo de Israel elegía un chivo expiatorio para cargarlo de culpas y materializar en él sus insultos y sus pedradas. Ni que decir tiene que el chivo no había hecho nada para merecer el papel que la masa le adjudicaba, o como mucho, era el que tenía la mirada más torva de entre dos animales.

A Marta la han elegido como chivo expiatorio de su propia desorientación y mediocridad. Seguramente ya habrán descargado la bilis para una buena temporada. Solía suceder con los chivos. Más de uno al mes no era necesario, porque la masa se aplacaba y vivía tranquila un tiempo.

Agradezcamos el sacrificio de Marta y su aguante, porque lo ha hecho en beneficio del resto.

7 Comentarios a “Cargada de oprobios”

  1. Javier Gonzalez

    Los expertos calculan que las alegrías electoralistas del ex presidente Zapatero le costaron a España medio billón de euros, que han dejado hipotecadas a cuatro generaciones de españoles.
    El ‘presi guay’ de las ayudas a la compra de automóviles, a la adquisición de vivienda, al alquiler de los jóvenes, el cheque-bebé, los estímulos a la contratación de las Pymes, la grandilocuente Ley de Dependencia hueca, el Estado de Bienestar con respiración asistida, el maná con cargo al debe nacional, las ayudas al cine y la cultura, que hacían las delicias de Almodóvar, comediantes de teatro y cantamañanas, y un Plan E de carriles-bici, piscinas, auditorios, maquillajes de calles, gilipolleces electoreras que crearon empleo precario y foráneo y dejaron las cuentas del Estado temblando con otro agujero de 50 mil millones de euros, le había dado la puntilla a España. La había condenado a un poco de pan para hoy y hambre para varias décadas.

    Es cuando Ángela Merkel le da el jaque mate:”O pide usted el rescate o convoca elecciones”

    Es cuando, en un último acto de servicio a su ego, que vendió como acto de servicio a su partido, ZP prefiere dejarle el marrón del rescate a Mariano Rajoy, su sucesor in péctore, como sentenciaban todas las encuestas.
    Cuando comete la cobardía, el acto antipatriótico de ocultarle las verdaderas cuentas a Europa, a los españoles, y salir huyendo por la puerta de atrás de una derrota electoral anunciada, que ni siquiera figurará en su biografía, sino en la biografía del tonto útil que tenía más a mano: ese eterno segundón y acomplejado Alfredo Pérez Rubalcaba, que aceptó el testigo del PSOE en un último intento de elevar su autoestima.

    Zapatero había inventado la modalidad cañí del keynesianismo. La inyección masiva de dinero público prestado a la sociedad española, con una singular característica: que en vez de estimular el crecimiento ha promocionado ERE masivos, un índice de paro tercermundista, un viaje colectivo, en algunos casos sin retorno, a la pobreza, y una Sanidad, una Educación, unos servicios sociales, un Estado de Bienestar, que intenta mantener el Gobierno Rajoy con vida, en la Unidad de Cuidados Intensivos y con Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida agudo, detectado con excesivo retraso.

  2. Trebenque

    Es cómodo tener un chivo expiatorio con el que descargar las propias responsabilidades de complicidad con los progres que trajeron la crisis.

    El club del artisteo -que gustan de llamarse intelectuales mayormente para hacer reir- siempre han apoyado a los gobiernos de izquierda, hicieran las tonterías que hicieran.

    Si la cantante gallega se sale del patrón pancartero y señala la obviedad de que para sacar el pais adelante hace falta currar más y callejear menos, (” la crisis no se soluciona jodiendo a los demás, sino trabajando”) los borregos de las redes sociales guiados por los agitadores partidistas (estos inventos twiteros están diseñados para mover masas con un solo dedo y sin pilas) insultan, amenazan y crucifican a Marta, la llaman fascista y corta de luces.
    Lo triste es que el que dice las verdades salga a pedir perdón, mientras los vividores del cuento y por cuenta ajena hagan aspavientos de damiselas ofendidas.

    “Pido perdón si mis palabras fueron desafortunadas y han podido causar malestar. Deseo que todo quede aclarado y no se siga creando más polémica al respecto”, ha dicho Marta Sanchez, mientras los burros mediocres y desorientados se afanan para seguir guiando a los borregos.

    El mundo al revés.

  3. scéptika

    Aquella rubia fresca y faldicorta que encandilaba a mis alumnos adolescentes hace veinticinco años y los hacía desaparecer por un rato en sus cuartos de baño, es ahora casi una pepona recauchutada vigilante ya posiblemente de su artrosis incipiente.

    Si te dan por la retambufa y no puedes impedirlo, relájate y disfruta, reza un dicho antiguo. Si puedes evitar una mani, evítala con todas tus mañas. Si te ves envuelto en ella, vas a conseguir poquito actuando con chulería. Siempre hay un conductor encabronado que intenta arremeter contra la masa y queda como Cagancho en Almagro.

    Si además eres una tipa conocida, va a haber siempre alguien dispuesto a tu cabellera cuelgue de su cintura.

    Lo que dijo o dejó de decir MSánchez a bordo de su carro es lo de menos. Como lo de la Andrea vociferante. Es la actitud lo que la hizo condenable.

    Pero no dejo de dar la razón a Trebenque de que las llamadas redes sociales son el más perfecto instrumento inventado hasta ahora para ejercer una demagogia explosiva.

    (Marta en todo caso sería chiva. ¿Será por glándulas?)

  4. SEito

    Para chivo chivo, el Sr Carrumero, pasando de cooperante chofér a culpable de la muerte oscura, como resultado de una clara persecución al disidente cubano Payá .
    En esto de lanzar chivos desde el campanario para conmemoraciones, ganan siempre por goleada los vividores de la palabra, y si no miren como se lo montan los cooperantes avisados de que en el desierto del Sáhara anda suelto el nuevo coco .
    La cabra la cabra, la puta de la cabra, la madre que la parió, yo tenía una cabra y la muy p… se despeñó . Sí, cabras y enanos, le crecen como hongos a Mariano(MarcaReg.) .
    ¿Marta? debió pensar que continuábamos en el mundo de Sara Montiel, olvidando la la explosión de la burbuja de Facultades de Ciencias de La Información .

  5. roisluaces

    No sabía que era gallega Marta Sánchez ?

  6. extra

    Sin duda alguna, uno de los post mas objetivos que he leido sobre el tema.
    De una palabra, que no frase, desafortunada se ha difamado, extorsinado y demas cosas no licitas hacia una artista que ni pincha ni corta.
    La mitad la han lapidado, la otra mitad, hasta entiende y apoya la frase en cuestion, y esque no hay peor forma que sacar de contexto algo, y no ver mas alla, para usar un personaje publico para dar mas bombo.

    Y esque se puede uno manisfestar, pero no jodiendo a la gente, con violencia o no dejando ir a trabajar a los demas, asique esta gente estaria mejor currando que no jodiendo. (hasta mi hijo de 3 años lo entiende).

    Pd: Marta Sanchez es Madrileña, criada en Galicia la mayor parte de su infancia.

  7. Nitrato

    Poconziguiente Robertiño Pepiño Guauguau es un ladrón de nicks.
    El Nitrato genuino jamás llamaría borrachín al que opina diferente. Tiene mucha más cintura, educación y talante que todo eso.
    No sé qué pensarán tus “amigos” (poco te conocen) de esta fea costumbre tuya de robarnos los nicks para insultar o encizañar. Cuidado que eres pardillo, tío.

    A lo que iba. Quería decir a doña Scéptica que Marta Sanchez (yo también creí que era gallega, la tengo visto por La Coruña, por cierto que se le murió una hermana gemela bien jovencita) estará recauchutada o botoxizada, pero hablar de artrosis incipiente me parece prematuro. Creo.

    De acuerdo que si no perteneces al clan de los bardenes y sabinas, si no andas por El Pais o la Ser, si no eres de “los buenos”, o sea un vulgar capullo, estás expuesto a que te corten los menudillos sin motivos especiales.

    Y coincido con los foreros anteriores en que los partidos han encontrado en las redes sociales un valioso instrumento de manipulación, adoctrinamiento, control y demagogia.

    Por cierto, 110

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