Un caso de contaminación

En qué cabeza cabe que una madre de familia, a la que ETA mató a una hija, esté al corriente de la peligrosidad del PCTV y de otros berenjenales políticos que se cuecen en ambientes tan distintos a los que ella frecuenta. Un ama de casa, madre de una niña asesinada por ETA en Santa Pola, está a otras cosas, como por ejemplo, a descubrir el secreto de la cremallera de Penélope Cruz, a averiguar si Belén Esteban es o no un icono de la vulgaridad y muy especialmente, a lo del novio de la Obregón.
Quieran creerlo a no, pero lo cierto es que la brigada de defensa de ZP, la HIYMA (Hasta el Infinito y Más Allá), la del gobierno paritario y demás igualdades de género, niega la mayor y deduce que Toñi Santiago, la madre aludida, no puede tener pajolera idea de lo que es y significa el PCTV. ¿Por qué? Porque es madre de familia. En qué cabeza cabe.
Y para más inri, lo sostiene y no lo enmienda ¡otra madre de familia! Si esto no es una desbandada en toda regla, que venga Prodi y nos lo explique.
Hay mucha contaminación. Toñi Santiago, madre de Silvia Martínez Santiago, de seis años, destrozada por ETA el 2002, necesita que venga el PP y la contamine para que reclame la ilegalización del PCTV. La Goma 2 ECO necesita que un fogueteiro descuidado la contamine de dinitrotolueno para que se caiga la conspiración y en Afganistán lo están contaminando de muertos para que parezca una guerra. Así no es de extrañar que la UE pida a España que reduzca las emisiones de CO2 ECO. Bueno, sin ECO.
El caso de Toñi Santiago es de contaminación ideológica y su etiología parece especialmente grave, porque ella, que llora a su hija todas las noches, la víctima infantil de ETA número 25, ¿cómo va a saber la peligrosidad del partido citado? ¿Cómo va a conocer los daños que causa el cerrilismo de esos señores? Ella creía que el PCTV era el policloruro de vinilo, el PVC, hasta que llegaron los malos y la contaminron de ideas políticas que a ella ni le van ni le vienen, porque ella es ama de casa y sólo llora.

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