El morro del dragón

Si por sus obras los conoceréis, el resultado final del sistema de los antisistema ha de parecerse mucho a las ruinas consolidadas de Belchite, ese pueblo fantasma donde la destrucción es su belleza. El único lugar que se mantiene devastado para no ser imitado.
Inma Mayol, tercera teniente de alcalde de Barcelona y compañera del consejero de Interior, Joan Saura, dice que ella es un poquito antisistema porque se rebela contra la injusticia; con lo cual nos induce a pensar que el sistema es la injusticia y los anti-, el paradigma de la equidad. Su pareja de hecho también abunda en la idea, así que pueden dar mucho juego.
Ya lo sabe el nuevo ministro de Justicia. O se hace anti- cuanto antes, o lo veremos descender los peldaños de la injusticia.
Coincide también en el planteamiento el alcalde de Sevilla, que ha tenido la ocurrencia de detraer fondos municipales para subvencionar a quienes protesten contra la cumbre de ministros de Defensa de la Otan que allí se celebra. ¿Conocen despropósito mayor? ¿Para qué acoge la cumbre en su ciudad? ¿Para ponérsela a tiro? El pobre no sabe si estar con la Otan, con la Eta, o con Unicef. Eso nos lo tienen que explicar mejor, porque somos tardos con avaricia.
Sin esos abundamientos aclaratorios, nos vemos obligados a imaginar la desazón en que se encuentran Monteseirín, el alcalde sevillano, Saura, el consejero y Mayol, la concejala, a la hora de encarar el caso del chaval antisistema que se cargó el morro del dragón de Gaudí en el Parque Güell. ¿Habrá que multarlo severamente, o por el contrario, se merece una subvención para que acabe de una vez por todas con la Sagrada Familia? ¡Hummm! La duda metódica. Ser o no ser. He aquí el dilema. ¿Qué es más elevado para el espíritu? ¿Cobrar de Kelme, o convertir a De Juana en paladín de la justicia?
Estos antisistema parecen sacados de la Rue del Percebe.

Un comentario a “El morro del dragón”

  1. xcnbzvm

    Do not interpret the ’slight buzz’ as a sign of feeling better. ,

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