Una chica de hoy

No busque más. En Rivas Vaciamadrid ha aparecido la prueba definitiva de que los actuales planes educativos producen tontos del bote, o como en este caso, tontos del voto, porque la criatura pretende dedicarse a la política y hasta es posible que lo consiga, conocidos los vigentes niveles de exigencia.
La prueba vívida, tangible, corpórea, tenía que encontrarse tarde o temprano, y si damos su nombre no es con ánimo de chafarle las justas aspiraciones de enfocar su actividad hacia la cosa pública, sino, muy al contrario, con la esperanza de que se cruce en su camino con el libro, la persona o el avatar que logren redimirla del charco donde la han sumido unos planes tan despiadados.
El ejemplar se llama Leire Olmeda, tiene 20 años, estudia Psicología y es coordinadora juvenil de IU en dicha localidad madrileña. Ni los estudios primarios, ni los secundarios, ni estos universitarios que ahora cursa _ es un decir _, han impedido que Leire eleve a públicos sus deseos para el próximo año, haciendo de ellos todo un modelo sobre la evolución del mono a chimpancé. Dice así en sus dos primeros mensajes navideños: “Quiero que Fraga se muera y quiero un infarto para Esperanza Aguirre”.
Por si cupiese alguna duda sobre su talante educado para la ciudadanía, la leire leriele apuntala su hondura intelectual, plenamente deformada: “Quiero que el Decano se parta la crisma con su suelo”. Pero después de repartir desgracias a troche y moche, nos informa de que también está llena de buenas intenciones, para ella, claro: “Quiero acabar la carrera. Quiero que me admitan en el doctorado. Quiero un curro compatible con los estudios. Quiero que me paguen mucho”.
¿No es una maravilla? ¿No demuestra Leire lo bien empleados que están todos cuantos millones de euros se dedican al año a la educación de la santa infancia? Porque Leire, con toda su Psicología a cuestas, lo único que pone de manifiesto es que ha llegado a universitaria sin haber superado los mínimos de guardería. Prueba superada.

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