Pase de modelos

Es de suponer que los andaluces estarán encantados sabiendo que pronto se convertirán en una realidad nacional. Enhorabuena. Después de mucho revolver en el vestuario del backstage ya se han decidido por un modelo.
En estas cosas empiezas siendo un villorrio y con algo de suerte acabas colgándote un traje de emporio intergaláctico armani, para ser la envidia de todo el barrio, o mejor dicho, de toda la realidad barrial.
Una realidad nacional, como todo el mundo de la moda sabe, no es una nación de preámbulo. El pasado enero, el propio Javier Arenas que ahora rinde consenso, había acusado a Chaves de traición por sugerir que se siguieran las tendencias del estatuto catalán. Una realidad nacional es otra cosa. Cómo lo diríamos, es como las prendas chinas frente a la ropa de marca, como la gula norteña frente a la angula de Aguinaga. Se le parece mucho, sabe igual y resulta mucho más económica.
El resto de comunidades autónomas ya tiene por delante una amplia gama de posibilidades donde vestirse. Las que aún no lo son pueden optar por el modelo “nacionalidad histórica”, de amplias sisas y falda plisada, que aprobó Valencia. Les cabe aspirar a la propuesta catalana de “nación de preámbulo”, en ricas muselinas de vivos colores, o también decidirse por una “realidad nacional” de entretiempo, que pega bien con todo. ¡Qué maravilla! ¡Cómo viene la temporada! Aunque vayas de largo, de corto o de grunge, siempre vas a la moda.
Y si no nos riñen los diseñadores, modistos y estilistas que en este negocio trabajan, les adelantamos que están preparando para la próxima tanda una colección sin precedentes que incluirá, entre otras propuestas rompedoras, la “realidad estatal”, con embajadas y todo; el “Estado soy yo”, que trae todos los complementos de la Barbie y el “estado de buena esperanza”, ideal para Madrid, con Espe Aguirre a la cabeza.
¡Ya es primavera en el corte ZP!

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