La última misión

Aquí comenzó todo

Después de años de dorarle la píldora, pregonar ahora que Zapatero es un desastre, que carece de credibilidad internacional y que debe irse cuanto antes, es como descubrir a las nueve de la noche que llevas un moco colgando desde las nueve de la mañana.

Di tú que peor sería caer del guindo a las doce, o no hacerlo nunca, que de todo habrá. El caso es que Zapatero no ha hecho nada grave en los últimos meses como para justificar un cambio de opinión tan brusco como el que están dando medios y personas que hasta ahora se referían al personaje como si fuese el Pericles del siglo.

Bueno, es cierto que ha hecho dos cosas. Una es nada y la otra, seguir siendo presidente. Quizás son las que han provocado la reciente estampida entre las últimas tribus afectas.

La historia contará con detalle cómo se pasó de la noche a la mañana de decir “éste es nuestro hombre”, a decir “éste es nuestro problema”, pero para ser exacta, deberá contar también que en el primero de los estadios se permaneció siete años, cuando el diagnóstico era claro y meridiano desde el primer día. Sí, ése de la retirada de las tropas de Irak que tanto gustó a las tribus de la pradera.

Hay que ser harto montaraz para no darse cuenta de que ese proceder, por muy loable que sea su intención, sólo corresponde a insensatos y caprichosos, una especie poco aconsejable para lograr una buena gobernabilidad.

El caso es que hoy estamos en la coincidencia de que a Zapatero sólo le resta tomar una decisión, cual es encontrar la fecha más próxima posible para convocar elecciones, de forma y manera que su partido intente ganarlas y él pase a engrosar la lista donde se encuentran Viriato, el duque de Lerma, Alfonso XII e Indalecio Prieto, es decir, la de personajes que protagonizaron la historia, unos con mayor fortuna que otros.

6 Comentarios a “La última misión”

  1. jabato

    Alicia ha vuelto del país de las maravillas, y el mundo real sigue siendo tan desagradable como siempre. Es para preocuparse, no vaya a quedarle un trauma a la niña.

    El problema es que la niña no es tal, sino un país de 47 millones de habitantes que, durante 7 años, ha vivido en la tierra de Nunca Jamás. ¿Culpa de Zapatero?. Sí, pero no tanta. En muchas ocasiones, sólo se engaña a quien quiere ser engañado.

    En el caso de España, puede ser comprensible que Zapatero ganara las elecciones de 2.004, y no digo que lo hiciera engañando a nadie, ni me considero más listo por no haberle votado. Pasó lo que pasó, concurrieron una serie de circunstancias muy peculiares, y ganó. Nada que objetar.

    Ahora bien, en 2008, nadie puede decir que Zapatero le engañó. Había los indicios suficientes para que, cualquiera que quisiera verlo, pudiera apreciar que íbamos rectos al desastre. Y sin embargo, 11 millones de españoles, cuyo voto y criterio vale, como mínimo, tanto como el mío, decidieron ignorar la realidad y votar para que el País de las Maravillas fuera real. Alabémosles la intención, que no el resultado.

    Es el “pensamiento Alicia”, tan certeramente asociado a Zapatero por el profesor Bueno: “para que una cosa suceda, basta con desearlo con la fuerza suficiente”.

    El sr. Cora trata hoy de barruntar cual será el recuerdo que la Historia guardará de Zapatero. Difícil de valorar. Puede que sea recordado como un gran gobernante. Para ello hará falta, eso sí, que dentro de unos años, muchos o pocos, tengamos otro gobernante de su talla, que elabore una nueva “Ley de la Memoria Histórica”.

    Es otra variante del “pensamiento Alicia”, sólo que ésta es mucho más eficaz: “la Historia no es lo que sucedió, sino lo que yo digo que sucedió”. La que estudiábamos en el franquismo estaba confeccionada exactamente con el mismo método, sólo que ideológicamente invertido.

  2. jabato

    Cero respuestas.

    Una de dos: o la banda de babor está de vacaciones, o han renunciado por completo a defender al ídolo.

  3. SEito

    Con la editorial de ayer en el periódico por excelencia, como para tener argumentos para la defensa; en todo caso estarán buscando justificación para adherirse a la línea de pensamiento Junco, o lo que es lo mismo ( o parecido) virar con el viento dominante sin sufrir esguince alguno .
    La soledad del corredor de fondo, no debe asimilarse a la del tonto solemne .

  4. Celestino

    Para mí, y abundaré sobre ello, un buen presidente.

  5. SEito

    Escuchas en el Reino Unido
    Un hombre interrumpe la comparecencia de Murdoch lanzándole un plato con espuma de afeitar

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    …..quizás pensasen en aquello de las barbas del vecino y de ahí el editorial…..

  6. Gorila

    PUes a ver si es cierto y abunda usted, don Celestino, en eso de “un buen presidente” por aquello de saber qué puntos de presión utilizar…

    Según las acciones del adversario, así se debe reaccionar…

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