Volver a empezar

Los sucesivos envites han dado paso al órdago previsible, aunque no tanto como para imaginar que se produciría con la exacta entrada de septiembre. Hablamos, claro, de la abierta acusación de El Mundo sobre el 11-M. “Todo ha sido un montaje policial”, dice su director con la contundencia que supone una afirmación de esas características, un nuevo bombazo para estremecer los corazones si no viniese precedido por un largo capítulo de sospechas.
No parecen salvas de foguete las cartas en que se apoya, pues son fuentes policiales las que animan a pensar que la famosa mochila de Vallecas, que el periódico llama “la mochila que cambió la historia de España”, pudo ser manipulada, tal como se venía diciendo para justificar el órdago: “El 11-M está sin aclarar”.
Y es ahora _ cuando la investigación periodística, Luis del Pino y la propia policía se dan la mano para coincidir que llevamos casi dos años y medio en la inopia _, el momento en el que el Gobierno se destapa asegurando que él es el primer interesado en que se haga la luz sobre tan espinoso asunto. Pero ¿no decían que todo era agua cristalina y que quienes especulaban con otras posibilidades eran unos resentidos que no sabían perder unas elecciones?
Si de verdad son los primeros interesados, la convivencia de los españoles les exige llegar cuanto antes al fondo del montaje caiga quien caiga, pues de lo contrario el ambiente se enrarecerá hasta el punto de ser muchos más los que se vean señalados con falsas acusaciones; hasta el punto de institucionalizar la sospecha, el rencor y la absoluta falta de fe en las instituciones, en algunas por obligación, y en todas por extensión.
Lo que pueda venir con la solución del 11-M nunca será tan grave como lo que pueda venir con la prolongación de la sospecha, salvo para unos cuantos que a tenor de lo sucedido, han de manejar amplios poderes.

4 Comentarios a “Volver a empezar”

  1. nitim

    Смаелый пост! Поддерживаю автора во всем.

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