Ministro por débil

Como decía Fole: “¡Pum, pum! ¡Alá vai a cultura!”

Sabaté, portavoz adjunto de los socialistas en el Parlamento catalán, se ha encargado de aclarar que el PSC no se siente nada satisfecho de que uno de sus miembros, el señor Mascarell, haya aceptado formar parte del gobierno del señor Mas.

La precisión es oportuna porque muchos lectores, aquejados de fuertes despistes, podrían estar pensando que el nombramiento de Mascarell llenaba de gozo al partido recién desalojado de la Generalitat, por aquello de consolarse al saber que no todo se ha perdido y que les queda un ministerio.

Pues no. Muy al contrario, el señor Sabaté ha manifestado que “siempre hay entre los perdedores un débil que se deja comprar” y ese flojo ha resultado ser Mascarell, el hombre que regirá la cultura catalana durante los cuatro próximos años.

Si nos guiamos por las palabras de Sabaté podremos intuir que la inmediata actividad cultural en las cuatro provincias va a estar presidida por una serie de principios que se resumen en frases tan conocidas como por ejemplo, “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”, “hacérsele a uno los dedos huéspedes”, “ande yo caliente…”, “la ocasión la pintan calva”, “no hay mal que por bien no venga”, “nunca digas de esta agua no beberé”, “o jodemos todos, o matamos a la puta”, y sobre todo, “Mas vale pájaro en mano, que Sabaté volando”.

Cultura es. Qué duda cabe. Puede suceder que no se trate de una cultura de excesiva calidad, pero teniendo en cuenta la que está cayendo y el dominio que ejerce Belén Esteban en este terreno, bien puede decir Mascarell que él, por su prole, mata. Y sin llegar a esos extremos: “por mi hija… acepto el cargo de conseller”.

No hay que perderse el primer discurso institucional del susodicho. Va a ser una delicia comprobar cómo anima a su pueblo a elevar sus más exquisitos sentimientos.

5 Comentarios a “Ministro por débil”

  1. SEito

    Al nuevo defensor de la cultura catalana, le pitarán menos cuando acuda al palco del Camp Nou, que al Figo cuando se fué al Real Madrid; la poltrona ni se crea ni se destruye, se calienta y se conserva, y en esto lo han sabido hacer como nadie, muchos insignes detentadores de la Franquicia del puño y la rosa .

  2. jabato

    Esto no hay quien lo entienda. El PSC, por una parte, facilita la investidura de Mas, le apoya en su confesa intención de no cumplir la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre el castellano en la enseñanza… vamos, que parece una “sociovergencia” en toda regla. Por otra parte, el Sr. Mas (en lo que si duda es una hábil maniobra política, acuerda nombrar Conseller a un destacado miembro del PSC, que ya ocupó silla en el Govern de Maragall, y sus correligionarios ponen el grito en el ciello, aplicándole el muy cariñoso calificativo de “vendido”.

    A ver si el Sr. Manel, aunque sea desde las Américas, o alguno de los cofrades que tienen la suerte (o la desgracia) de conocer más de cerca la realidad catalana, nos instruyen a los demás, que no entendemos nada de nada.

    P.S. He visto alguna foto por ahí (en un medio periodístico fascista y desafecto al poder, por supuesto) una foto enternecedora: el sr. Lluís Prenafeta, antigua mano derecha de Jordi Pujol, y recientemente excarcelado tras descubrirse que está (presuntamente) embarrado hasta las orejas en un caso de corrupción que afecta a docenas de cargos públicos autonómicos y municipales en Cataluña; bueno, pues este caballero asistió, en lugar de honor, a la ceremonia de “coronación” (que otra cosa no pareció) del Rey Artur I de los Països Catalans. ¿Pero no había forma de decirle, con la mayor suavidad, que se quedara en casa?. Muy fuertes tienen que ser los lazos, muy estrechos los vínculos, para permitir semejante borrón. Sólo faltó que llegara del brazo de Félix Millet, (presunto) saqueador del Palau de la Música. ¡Ah, el oasis catalán!.

  3. principiopeter

    Oración, despedida y cierre:

    Me largo por unos días, a celebrar el fin de año y el año nuevo quite far from home, adonde no llega la internés y a duras penas la electricidad. O sea que ni les leeré ni les escribiré: peor para mí.

    Pero no quiero irme sin antes darles mi regalo, que es este:

    Hagan que les regalen, o cómprenla, o bájensela e-mule mediante, o como sea; pero vean ustedes la serie Mad Men. Creo que ya va por su cuarta temporada. Es de una calidad fílmica y argumental (para mí) insuperable. Es mejor que una serie de tanto culto como Los Soprano, que ya es ser. Relata la vida (personal y profesional) de los miembros de una agencia de publicidad neoyorquina a finales de los años 50 y década de los 60. La agencia no es un gigante como Young & Rubicam, etc., pero sobrevive en su modestia gracias a su brillantez de ideas. Lo bueno es que ves la gestación de anuncios de productos realmente existentes y que han llegado hasta hoy. Nunca he visto una serie en la que mejor se expongan las flaquezas humanas (codicia, arribismo, machismo exacerbado -el propio de la época-, envidias, adulterios, adicción a la bebida…).

    Aparte de la magnífica ambientación de esta serie (trajes, muebles, peinados, coches) lo que más impacta de su visión el primer día es la manera de-sa-fo-ra-da de fumar que tiene todo el mundo, en cualquier lugar y situación. Nadie había levantado aún la voz contra el tabaco.

    No es manco tampoco el estrés del que debe inventarse día tras día un anuncio que, obligatoriamente, debe ser brillantísimo porque de lo contrario peligra su puesto.

    Háganme caso y veánla, no se arrepentirán.

    Por lo demás, que Dios les otorgue a todos su gracia para el año nuevo. Asi sea.

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