El bebé diabólico

El futuro de España usa pañales

En el pabellón español de Shanghái han colocado un bebé robotizado de seis metros del altura, fruto del sueño de una noche de verano que tuvo Isabel Coixet. Lo bautizaron _ en ceremonia civil, por supuesto _, como Miguelín, quizás para escapar de Miguel, que es nombre de arcángel.

En su honor, ZP se hizo rodear ayer en la Expo de sus dos ministros migueletes, Miguel Ángel Moratinos y Miguel Sebastián. Y en su honor pronunció una frase que ha conmocionado los mercados financieros de medio mundo: “España tiene un futuro del tamaño de Miguelín”. Ahí queda eso.

La verdad es que viniendo de quien viene, la primera vez que la oyes sufres un frío espeluzno que te recorre el espinazo. ¿Quién es ese monstruo y qué tiene que ver mi futuro con él?

Miguelín es enorme, sí; pero puestos a comparar grandes magnitudes, podría haber pensado en el Océano Atlántico, o en la Vía Láctea. Pero en fin, recuperados de esa primera impresión de desasosiego, analizas el sentido del mensaje y es entonces cuando te estremeces de verdad.

¿Por qué razón nos aguarda un futuro como ese bebé diabólico? No será por la brillante política económica que nos ha permitido fabricar de todo y en condiciones de ventaja frente al precio y la calidad de otros países; no será por la magnífica cohesión territorial lograda entre las distintas comunidades españolas, ninguna de las cuales está pensando en perfeccionar los métodos de chantaje, ni en amenazar con desgajarse, ni en dedicar fondos públicos para fomentar el antiespañolismo. No será tampoco por el pleno empleo conseguido, por la eficacia de la política internacional, por la firmeza ante las agresiones exteriores, por no ceder ante el terrorismo internacional. ¿No habrá querido decir que el futuro de España es como las cacas de Miguelín?

16 Comentarios a “El bebé diabólico”

  1. Asombrado

    Como las cacas del miguelín ya es el presente. Creo sinceramente que el futuro será el resultado de las eclosiones mentales de todos los miguelines cuyo cerebelo y aledaños no llegan ni al del bebé.
    No se ha podido elegir cosa mas horrorosa ni antiestética para mascoto del pabellón español en Shangay. Sólamente es igualada y aún superada en ridículo y asco por el, nefasto mas que inútil, trío que se menciona.
    Como los orientales son raros para nosotros en ciertos aspectos, tal vez sea una estrategia aconsejada por expertos sociólogos de los que se encuadran entre los seiscientos y pico de consejeros que tiene el descerebrado principal del trío que a estas horas ya será dúo porque entiendo que el cabezón ha tenido que ir a bajarse otra vez los pantalones al moro según acabo de leer.
    Y estas gentes, viviendo de mi pasta, que explicaba P.Reverte.

  2. SEito

    Ya puestos a ser originales y para orgullo del feminismo radical imperante, a la vez de la memoria histórica, hubiera sido mejor y más definitorio, una muñeca Mariquita Pérez, de similar o mayor tamaño, al encerrar en ella los valores en alza de la bola/bolsa del Oso Preguizoso, mezcla de nombre _columna de su éjida_ y apellido florentino, que en este caso es más que una forma de actuar en política y bisness .
    El despertar ahora para viajes tan lejanos, suena a autopremio de consolación por servicios no prestados, muy típico de regidores locales de su cuerda .
    Para Murallas LU y para tiendas Tobarichs .

  3. Moscacojonera

    Envidia, pura envidia. Lo que vosotros quisierais en su lugar es la niña de Rajoy. Pais.

  4. Moscacojonera

    No señora Palin, no lo sabran.

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