Agosto tuvo que ser

“A partir de ahora a esto lo llamaremos orden. Es una orden”

La lectura de lo acordado en el Consejo de Ministros activó en mis entendederas un extraño mecanismo del que sólo Otero Acevedo o Freud podrían dar pertinente explicación. De repente, allá en el fondo del hipotálamo, comencé a oír una versión manipulada de las Dos cruces de Carmelo Larrea, que arranca así:

“Agosto tuvo que ser, con su lunita plateada, testigo de la dejación y la turbia canallada”.

Y todo porque el Gobierno trataba de explicar cómo van a hacer para que un Estatuto que no cabe en la Constitución, quepa en las leyes; eso sí, sin reformar ésta y de forma que siga siendo anticonstitucional, pero legal. Soberbio. De aquesta manera, colige el Ejecutivo, se podrán cumplimentar las legítimas aspiraciones de los ciudadanos catalanes. La repera. Aquí todo es la mar de legítimo menos la ley.

Otra cosa que van a hacer es constituir comisiones bilaterales, con lo cual ya se pueden dar ustedes por escindidos. Hasta ahora las comisiones bilaterales reunían a dos estados con soberanía sobre sus territorios en idéntico rango. Ya no. Ahora se forman entre un Estado y parte de ese mismo Estado, que no se sabe lo que es y al que llamaremos “legítimas aspiraciones”.

Puestos a organizar chochos, pocos gobiernos del mundo pueden presumir de tanta eficacia. Les dejas una tarde la ley de la gravedad, y al día siguiente tenemos a todos los objetos flotando. Allí donde antes había un problema, pasan ellos y quedan dos.

Cabría preguntarse si cuando esto acabe, porque algún día acabará, se podrá recomponer la casa, como cuando vienen doce amigos de los niños a celebrar un cumpleaños; o por el contrario quedará así para siempre. El papel higiénico desenrollado a lo largo del pasillo, los cojines en la nevera y las fichas del parchís desaparecidas en combate.

28 Comentarios a “Agosto tuvo que ser”

  1. COMPLEJitos

    “Hasta ahora las comisiones bilaterales reunían a dos estados con soberanía sobre sus territorios en idéntico rango”.
    No, Cora, estás equivocado, revisa la hemeroteca. Eso era así hasta que Ánsar llegó a la Presidencia del Gobierno en 1996 y creó Comisiones Bilaterales durante toda su primera legislatura. Pero ya sabemos que las Comisiones Bilaterales de Ánsar vertebraban España y las de ZP la rompen.

  2. Tamarin

    http://www.tribunalconstitucional.es/es/tribunal/normasreguladoras/Lists/NormasRegPDF/Normas%20Reguladoras/LEYORGANICA12000.pdf

    Léase. Menos INFAMIAS.

  3. COMPLEJitos

    Muy interesante, querido Tamarin, muy interesante. Queda claro que ni las Comisiones Bilaterales las inventó ZP ni las Comisiones Bilaterales hasta ahora reunían a dos estados con soberanía sobre sus territorios en idéntico rango.

    Añadir que el artículo 5.2 de la Ley 30 al que hace referencia la Exposición de Motivos de la L.O. 1/2000 de 7 de Enero, no lo es en su redacción original del año 1992 y que contemplaba exclusivamente las Conferencias Sectoriales como órgano de cooperación, sino a una posterior modificación introducida a través de la Ley 4/1999, de 13 de Enero de modificación de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

  4. diana

    La verdad es que son únicos. Es inconstitucional romper el marco unitario o como lo queramos llamar del sistema judicial español a través de un estatuto. Entonces parimos una ley ad hoc cuyos resultados son los mismos.
    Y si queremos aplicar la pena de muerte que también es anticonstitucional, pues nos inventamos una ley de interrupción de la respiración, materia esta no regulada como competencia en ningún lado.
    Lo dicho, son únicos.

  5. jabato

    Sería bueno que dejásemos el tema del Estatut. No nos vamos a poner de acuerdo en la vida, porque no es que tengamos opiniones distintas sobre la misma realidad, es que creo que vemos realidades distintas.

    Los partidarios de ZP creen, supongo que sinceramente, que el Estatuto de Cataluña (su redacción original, y aún lo que ha quedado después del recorte) cabía dentro de la Constitución Española.

    Los contrarios a ZP creemos que no, que ese Estatuto no cabía, y sigue sin caber, en la Constitución Española. Automáticamente, pasamos a ser tachados de antidemocráticos y fachas; son las cosas de la libertad de pensamiento en esta nueva España (realidad discutida y discutible).

    Por mi parte, no creo ser nada antidemocrático en esta cuestión. No estoy de acuerdo con determinadas disposiciones del Estatuto de Cataluña, pero puede que mi posición sea minoritaria. Puede que el país haya cambiado desde 1.978, y que sea precisa una reforma constitucional.

    ¿Por qué no se hace? Si se quiere un Poder Judicial catalán, por ejemplo, ¿por que no se intenta la reforma constitucional, por los procedimientos previstos en la Norma Fundamental?. ¿Por qué tratamos de entrar por la gatera, ZP, existiendo una puerta principal, franca para todos?. Esto es lo que no comprendo. Será porque soy un facha.

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