El canuto marinero

El mensaje de ETA-Batasuna a los periodistas no domesticados es que “las vais a pasar canutas”, una frase que en principio no parece contener grandes dosis de buena vecindad y respeto; o de paz, como dice ZP para que le den el Nobel.
Y quien dice los periodistas, dice todos aquellos vascos que no comulguen con las ruedas de molino preparadas al efecto y que conllevan en la práctica una férrea dictadura donde la discrepancia se pagará pasándolas canutas. Vamos, igual que ahora, pero con los etarras en puestos oficiales. Toda una advertencia.
Los periodistas, los profesores, los autoexiliados, los políticos con escolta, las víctimas, y en general, todos los que creen que en Euskadi es posible la libertad, ya las vienen pasando canutas durante estas últimas décadas, así que la amenaza no les pilla de sorpresa. Lo raro es que la frase no precise: “las seguiréis pasando canutas.”
Posiblemente el comunicólogo que la haya elegido para amedrentar a la prensa ignore que el canuto no es un porro, sino el cilindro que recibía el marinero de una tripulación al que se le comunicaba su despido. Esto es, se quedaba sin sustento y las pasaba canutas. Pues los amenazantes igual. Ellos ansían un barco en el que se puedan dar canutos o tirar por la borda a quienes no hagan profesión de fe uniformada y rectilínea, todo ello con el beneplácito y la aquiescencia del Gobierno español en la creencia de que semejante proceder le va a dar votos por un tubo o canuto.
Si elevar a ETA a las instancias de gobierno y dar vía libre a sus aspiraciones totalitarias en detrimento de la convivencia, da votos en toda España, entonces sí que la hemos cagado y las horas canutas no serán sólo para los valientes que resistan dentro del pensamiento único, sino para todos los demás, porque habremos llegado a la alabanza de dictadura y menosprecio de la libertad. Y sin golpe de estado, oiga.

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