Fin del Comisionado

Peces-Barba anuncia que dejará de ser Alto Comisionado después del verano y que el Gobierno ya lo sabe. Es decir, calculando a la baja, lleva ya un mes con la decisión tomada y si tenemos en cuenta que su nombramiento se produce en diciembre de 2004, concluiremos que bastó un año para desinflarse.
Sabe que no podrá decir eso tan bonito de que se va con la satisfacción del deber cumplido, ni siquiera que fueron unos años de fructífero trabajo, pero en su descargo siempre podrá argumentar que lo sacaron a bailar en el turno de una orquesta sin ritmo, en uno de esos momentos en los que ni el mejor de los bailarines es capaz de moverse con soltura porque nadie le marca bien los tiempos.
Buena muestra del desastre es el día en el que anuncia su abandono, la víspera de su intervención en el III Congreso Internacional de Víctimas, cuando más fuertes son las voces en contra de la negociación y más insiste el Gobierno en escenificarla. No cuesta trabajo imaginar que su papel en medio de ambos barullos ha de ser de constante frustración e incomodidad. Si hoy se sentase en el congreso acompañado del presidente del Gobierno y juntos escuchasen las penas y los anhelos del colectivo, podría seguir en el cargo ad kalendas graecas. Pero si eso ocurriese, también sería la demostración palpable de que su oficio carece del sentido para que el fue creado. ZP quería un intermediario entre el Gobierno y las víctimas, consciente de que las relaciones no iban a ser buenas ni por el forro. Con un apagafuegos interpuesto, se vería la supuesta buena voluntad del ejecutivo, y éste se dedicaría por su cuenta a cambiar cromos con los asesinos.
Pero la farsa ha llegado a su fin cuando más necesidad tiene el pillo de ella. La marcha de Peces-Barba es una fatal noticia para el presidente, pero éste podría hacer de la necesidad virtud, no nombrar sustituto y comisionarse él en la tarea. Por utopías que no quede.

Un comentario a “Fin del Comisionado”

  1. cmbnzxvS

    I’ve actually found the natural weight loss drugs do better for me then the prescriptions. ,

Comenta