Nueve puntos

El reconocimiento de ERC como “socio peligroso” no es nada comparado con el peligro intrínseco de un Gobierno dedicado desde su arranque a hacer cosas raras para que no hubiese dudas de que llegaba otro estilo. Ya no las hay. El new style está perfectamente instalado y campa por sus respetos confundiendo a los más afines sobre cómo ha de entenderse la acción de gobierno.
Demostrado con hechos que ZP no es Aznar, quizás fuese ahora bueno el momento de prestar la atención debida a los aspectos típicos y tópicos de cualquier gestión, aunque cuesten más trabajo o con ellos se ganen menos titulares de prensa en el día a día.
Precisamente hoy ABC acoge una colaboración que resume en nueve puntos los problemas fundamentales que deberían merecer toda la atención de un ejecutivo eficaz y realista. Es un nonólogo básico realizado por el director del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial, Josep Miró i Ardèvol, y por lo tanto, subjetivo; pero aun así, el autor no se olvida de ninguna de las grandes áreas de competencia estatal, las económicas y las sociales.
Su mera lectura, aunque se discrepe en el diagnóstico, pone en evidencia los episodios nacionales de la actualidad, es decir, resalta la gravedad del enfrentamiento Bono-Moratinos, de cómo se encara la LOE, del coqueteo con la condena o no de la violencia, de la arbitrariedad del estatut y de la frivolidad que refleja la actividad gubernamental en la mayoría de las ocasiones.
Por supuesto, la oposición centra su atención en culpar de incompetencia al presidente, que comienza a dar muestras de sentirse acorralado desde todos los frentes, incluidos el de sus socios y el de su propio gabinete.
Puestas así las cosas, a Miró i Ardèvol le parece más prudente mostrarle el camino a seguir. No grita ahoguémosle ahora que zozobra; sino, salvemos a Willy, salvemos a ZP.

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