El eterno Maquiavelo

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Un viaje al fondo de la nada

Dicen que el libro de José García Abad, El Maquiavelo de León, es un texto demoledor contra el presidente del Gobierno, un texto que lo retrata y lo descubre como nunca hasta ahora. Bueno, puede ser, aunque ZP tiene que tener las orejas en plena encarnadura con lo que se le ha dicho desde el 14-M de 2004 a las ocho y cinco de la tarde. Además es el propio García Abad quien nos ilustra sobre una de las características del personaje, cual es la de comportarse como un perfecto autista ante las críticas. Siendo así, hay que esperar que ni siquiera lea el libro, trabajo engorroso y aburrido aunque hable de uno.

Cierto, el texto es demoledor, pero no para ZP, sino para todos los demás, para aquéllos que se ven sometidos a su férula sin otras posibilidades de contrarrestarla que arrancar con gusto una hoja del calendario cada 24 horas.

Ese convencimiento de creer que cada día es un día menos, era el particular bálsamo de Fierabrás al que algunos recurrían, ya que si al cuerpo de Cristo le sirve para cubrirse y subir al cielo, a los mortales les serviría al menos para permanecer en la tierra sin llagas ni bubas.

Pero ya decimos que lo era, porque a raíz del libro de García Abad, ni bálsamo calendario nos queda. Hay una frase en El Maquiavelo leonés que supera en espanto a todas las demás juntas, pues elimina casi por completo cualquier esperanza. Ocurre cuando el periodista escribe: “Si un día cae (ZP), nadie saldrá en su ayuda”.

¿Qué horrible profecía esconden estas palabras? ¿Cómo es que “si un día cae”? ¿Es que cabe la posibilidad de que ZP sea eterno y de que su mandato conecte directamente con el Valle de Josafat? Esto deberían advertírselo a Rosa Díez. No es que ZP sea gallego en el sentido peyorativo de la palabra, lo es en el sentido que le dio Castelao: Sempre en Moncloa.

6 Comentarios a “El eterno Maquiavelo”

  1. jabato

    Sin duda, la idea de este caballero, como la de la mayoría de los políticos, es la de perpetuarse en el poder. Hay honrosas excepciones, como Aznar, el caballero del dedo enhiesto.

    A mí me hacen mucha gracia las informaciones que, en diversos sentidos, parecen sostener la idea de que existe un debate en el PSOE sobre la conveniencia o no de que ZP sea su candidato en 2012. Más gracia me hacen todavía las que apuntan a que el propio ZP se lo está pensando, que no tiene claro que deba presentarse.

    Para bien o para mal, el PSOE ha unido su destino inmediato al de Zapatero. Ello puede llevarles a una nueva victoria en 2012 (eso que nadie lo dude) o puede llevarles al desastre, pero las cartas están repartidas; a estas alturas, no pueden plantearse un cambio de candidato. ZP puede perder, pero cualquier otro perdería seguro, incluso frente a la flojera crónica de Mariano.

    En lo que sí estoy de acuerdo es en la afirmación del autor del libro, relativa a la soledad que espera a ZP cuando abandone el poder (más bien, cuando el poder le abandone a él). Ha pisado demasiados callos en su propia casa para esperar un digno retiro. En el momento en que flaquee, que se vea que la pérdida del poder está cerca, va a producirse una exhibición de navajas (metafóricas, naturalmente) tal dentro del PSOE que aquello va a parecer la feria de Albacete.

  2. SEito

    ¿Y a mí qué carallo me importa como es? me preocupa más saber como son los deconstructores de la visión de su oponente, a quien sin comerlo ni beberlo, le están haciendo la crucifixión desde dentro y fuera, por más que ha demostrado desde joven su capacidad de sobrellevar el cáliz de quienes le traicionan y no hacer sangre .
    No sé a que espera el poder real, _tan ocupado en colocar su marca junto al caballino rampante_ para llamarlo y que sea visible el visto bueno como ya ocurriera en otras ocasiones con otros candidatos .
    Los renovadores de la teoría del Pecado Original harían bien en mirárselo, para que no crezca más la insatisfacción del humilde;no somos tontos, sabemos lo que queremos .
    La deuda que la paguen ellos, por estar en la poltrona con culo creciente y saber menguante .

  3. CADUCO

    No somos tontos, dice SEito, no ,no somos tontos pero nos la dan sin vaselina. La deuda que la paguen ellos, pues otra que tal baila. La deuda la pagaremos nosotros y tal vez nuestros hijos y nietos, mientras el gran Zp, vivirá como un “rajado” con una jubilación de caballero, sin saber lo que es pegar golpe( me refiero al trabajo), pues al ínclito, no se le conoce ocupación profesional. A Mariano, en cuando pise la Moncloa, -si la pisa- se le reclamarán los milagros de Moisés, cosa imposible, porque ni es Moisés ni hace milagros. Entonces saldrán a la calle los sindicatos, a no ser que les renueve los contratos de chupe que tienen con los Socios listos. Volverán las perolas de los amigos del Tinell con sus caballería para destruir nada, porque nada hay ya que destruir. Si un día el Mariano arregla el desaguisado, volverán los socios listos a llenarse los bolsillos y a recordar la memoria histórica, Desterrar a Franco y hacernos creer que los buenos son ellos.Sabemos lo que queremos, pero caeremos en el mismo agujero, aunque no somos tontos.

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