zPiccionary (I)

Buena parte de los dioses, reyes y personajes de alta relevancia pasan a la historia con un apodo adjunto. José Luís R. Zapatero les va a ganar a todos por la mano. Él no tiene un apodo, sino mil, casi como el nombre impronunciable, que goza de infinitos.
Dirán ustedes, eso está bien, o está mal. Hombre, en principio es raro, extraño, singular, distinto. O estás ante el héroe, o ante el villano. No caben medias tintas porque el personaje es extremo, quién lo duda.
Como el sufrido lector sabrá de forma inequívoca, el firmante no bebe los vientos por el señor presidente del Gobierno, pero al mismo tiempo nada le placería más que alabar a ZP por encima de todas las cosas y reconocer en él a ese personaje mítico, de capa roja, calzón corto y espada flamígera en la diestra. De momento asegura que tiene la capa roja. Vale, que decía Cervantes.
Como lo de los apodos y la jerga zapatista es una realidad incuestionable, y dado que esta semana andamos mal de tiempo, en los próximos días nos hemos propuesto realizar una humilde contribución lexicográfica a la figura del presidente español _ alegría que no falte _, con el fin de que posteriores recopilaciones más académicas dispongan ya de la parte inicial del trabajo, el corpus cristi.
Iniciamos hoy este zPiccionary con dos entradas y con el ánimo cierto de que nos quedaremos cortos, tanto en la recogida de las alabanzas, como de las críticas.
Asediado.- ZP, el Asediado, ha sido una de las últimas voces del zPiccionary. Se lo gana gracias a esta íntima confesión: “Cuando uno está convencido de sus principios, convive incluso con el asedio”, cuyos ejecutantes serían el Vaticano y los Estados Unidos.
Agotao.- ZP, el Agotao se utilizó tras la suspensión de un viaje a Polonia. El día anterior tuvo lugar su comparecencia sobre el 11-M y ZP no se vio con fuerzas para cumplir la agenda. También se adujo cansancio por su ausencia en la presentación del Año Quijote.

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