A estas alturas

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Luis Solana, en plena Ordenación del Territorio

Bono y Méndez Ferrín están de actualidad. A los dos les piden que cambien. Al primero, Luis Solana le plantea este silogismo: -Usted es socialista y creyente. -Muchos de los socialistas creyentes han sido, o son, masones.

Ergo, usted debe solicitar el inmediato ingreso en una logia.

Vamos, como darse de baja en un club social para hacerse socio de otro. Lo último que se le ocurre a una persona con dos gotas de cordura encima es preocuparse de lo que debe hacer o dejar de hacer el señor Bono con sus ideas, costumbres o militancias. Especialmente desde que acumula medio siglo de mayoría de edad a sus espaldas. Todas las que se le conocen son muy respetables, incluso cuando se le trabuca la g por la s.

Puestos a especular sobre el sendero espiritual que ha de tomar Bono, si es que se ve impelido a dar un cambio a su vida por razones de fuerza mayor, recordamos a miles de socialistas que no siendo de exactas ortodoxias vaticanas, y quizás por esa misma razón, tampoco son masones, ni bogomilos, ni cátaros asilvestrados. Hay muchos que ni siquiera fueron iniciados en el rosacrucismo por el astrólogo del rey René, como sí dicen que lo fue Colón, el descubridor, no el detergente.

Si introducimos esa variante entre las premisas iniciales, el silogismo de Solana se deshace como azucarillo en café.

Al nuevo presidente de la Academia gallega también le quieren cambiar la militancia espiritual, quizás porque quienes lo pretenden ignoran que Ferrín ya es un creyente convencido, y de lo que cree, no hay dios que le apee.

Sí, también es un poco bruto, pero puedes estar tranquilamente a su lado sin que te parta la cara. Y además no te aburres, defecto del que suelen pecar los que siempre ven la paja en el ajeno.

21 Comentarios a “A estas alturas”

  1. AVATAR

    ¿Qué dirían los rumorosos si un Blas Piñar gallego, es decir un radical extremista , un fachoso ultramontano que compusiese odas a Franco, fuese nombrado presidente de una Institución como la RAG?
    Los alaridos de la secta nacionalista de la estrella roja harían temblar y posiblemente caer los arcos de la playa de las catedrales ribadense.
    No es cierto que nadie le quiera cambiar la militancia a Mendez Ferrin, sencillamente porque el caballo viejo no aprende trucos nuevos. No puede ser y además es imposible.
    De hecho, el actual presidente de los “intelectuales” (es un falar) gallegos , encabezó la lista marxista-leninista-independentista del Frente Popular Gallego, como candidato a presidir la Xunta hace tan solo unos meses, después de regalar los epítetos más radicales del repertorio a sus adversarios demócratas . Total, para conseguir TRES MIL VOTOS.

    Pero si los gallegos no lo quisieron como gobernante y rechazaron las rancias y antidemocráticas doctrinas de checa y gulag de Mendez Ferrín, como desdeñaron al BNG y a su mamporrero y cómplice el PSdeG, tendrán que soportarlo al frente de la institución que supuestamente fija, pule y da brillo y esplendor en cuarenta primaveras más a los catorce gallegos diferentes que andan por ahí rodando.

    No estoy diciendo que la adscripción a las posturas más radicales del abanico político sean incompatibles con la presidencia de la RAG. Sólo planteo que si el partido extremista al que pertenece Ferrín fuese del facherío opuesto, aquí temblaría hasta el misterio.

    Y sin embargo, se asume como natural, incluso como positivo que una institución que vela por la cultura del pais sea guiada por un nacionalista radical, militante y participante activo en procesos electorales.

    La politización, la radicalización de una Academia (compuesta por nacionalistas muy beligerantes, nada que ver con los galleguistas históricos, y eso por no hablar de competencia, nivel y otras cosas) que debería ejercer la concordia y la moderación , está ahora en manos de la izquierda ultramontana , porque de alguna manera, aquí se da por hecho que la “cultura” es nacionalista-marxista…o no es.
    Así es que el BNG siempre se ha encargado, y se encarga, de organizar las consejerías y concejalías de cultura , en concellos y diputaciones, en la Xunta cuando tocó, etc. Y así se explica la exclusión eterna de los Cela, los Valle, los Cunqueiro, los Piñeiro, los Garcia-Sabell o los Torrente, que tienen el estigma de no ser marxistas-leninistas ni nacionalistas radicales. Aunque en realidad, la cultura , la RAG y todo lo demás lo sufragan los contribuyentes gallegos, el 80% de los cuales tienen el español como lengua madre.

    Ocurre que en Galicia, la cultura, como la lengua, se han convertido en herramientas de un poder que niegan las urnas e intentan recobrar en la calle.

  2. rois luaces

    Desde luego, el loor y aclamación unánime del MF para la Rexa dice mucho de tal Academa, y de todos los servidores fervientes de la norma ignara y de la ley ilegal.

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