El plan

Lo cuenta un confidencial, aunque no hace falta confirmarlo para darle crédito. Sitúense. Un ministro vuela de Barcelona a Madrid. A su lado se sienta un colaborador allegado y en una butaca cercana, lo hace un periodista dotado de buenas orejas. En determinado momento, el ministro reflexiona en voz alta con su ayudante: “Convenceros de que los emigrantes, bien tratados, son los que definirán nuestra estabilidad política”. Por si no le hubiese quedado claro, el ministro traduce y amplía la frase a su compañero de viaje: “Con un millón de votos de emigrantes, podríamos estar en el Gobierno tres legislaturas”.

El planteamiento es diáfano como el agua de las torrenteras. Los emigrantes que alcancen la nacionalidad española gracias al PSOE advertirán grandes diferencias entre ese partido y el que hoy ocupa la oposición. Si a eso se añade una política receptiva, grandes dosis de comprensión hacia sus religiones y cuatro detalles más, no hay por qué dudar que el voto de los nuevos españoles será para el partido del ministro durante tres legislaturas, tirando por lo bajo. No dice quién ganará la cuarta convocatoria electoral, pero se supone que serán unas siglas de nueva creación teñidas de panarabismo.

Si la historia se repitiese como en el siglo VIII, el PSOE sería el bando de los witicianos que llaman a Tariq y Muza para que les ayuden a acabar con don Rodrigo. En este caso no es Rodrigo Rato, pero anda cerca. Lo malo es que Tariq y Muza no les dan a los witicianos ni tres legislaturas. Se hacen con la península y aquí se quedan hasta finales del XV.

Tiene razón ZP, no seamos fundamentalistas con España. Repartamos tierras y poderes entre taifas y dentro de tres legislaturas no sólo será irreconocible para la madre que la parió, sino que tendremos mil madres y ya nadie podrá decir aquello tan obsoleto y trasnochado de que madre no más que una.

Un comentario a “El plan”

  1. cbnzvmx

    exelon employee internal help desk ,

Comenta