El entierro de la burra

burra

Hasta la semana pasada, el topónimo Orgaz se asociaba de forma mayoritaria a un entierro, el del Señor de Orgaz, vulgo Conde, que pintó El Greco y cuyo resultado se admira en la iglesia toledana de Santo Tomé.

A partir de esa fecha acompañará a otro bien distinto, el de la burra de Torreorgaz, que dicen, fue muerta a palos por fuera y por dentro. Lo hizo la adolescencia del pueblo, en recuerdo ancestral de los excesos cometidos durante las épocas en los que los quintos iban a la mili. Ahora no van a la mili. Ahora van a la mula.

El relato de las torturas infringidas al animal ha causado tanto impacto que se suceden amenazas contra los mozos bajo sospecha de haber participado y contra aquellos que pudiesen aprobar su comportamiento para con el cuadrúpedo.

Confiamos en que se olviden cuanto antes sin ser cumplidas, pues no ignoran sus iracundos autores que están cayendo a la misma bajura que los asesinos de la burra, aunque en su caso las víctimas fuesen una recua de burros.

A los mozos de Torreorgaz y a los vecinos afines sólo les queda salir a la palestra para pedir perdón y someterse al procedimiento judicial ordinario. Si ya no se va a la mili porque hay que procurar no matarse, la burra también tiene derecho a acabar sus días en paz, sin ser empalada por el ardor guerrero de unos gamberros desalmados.

Casualmente, poco después de conocer estos hechos, nuestro paseo por el concurrido Portal de l´Àngel de Barcelona discurre delante de una hilera de doce manifestantes que portan carteles contra los toros, contra los curtidos animales y contra la costumbre de comer carne.

De repente, el Ángel protector de Barcelona se patentiza y nos susurra al oído: “Si no saben qué hacer con los animales, menos sabrán qué hacer con el hombre”.

8 Comentarios a “El entierro de la burra”

  1. COMPLEJitos

    Joder Cora, si te quieres quedar sin lectores de tu bitácora, nos lo dices y en paz. Pero deja ya de hacernos mobbing a ladrillazos, como los de hoy, ayer,…

    A ver si hay suerte y alguno de los habituales nos propone un tema para el debate acalorado.

  2. pau

    Me he quedado sin palabras, anonadado porque (en pleno siglo XXI) se sigan dando entre nosotros estos comportamientos no aislados, sino colectivos, de furor despiadado, destructivo e imbécil -cuando no, “hagamos unas risas”, tarado por la ingesta desmedida de alcoholes en cuadrilla- contra un ser viviente desvalido.

    Y aquí, lo de ’ser viviente’ vale tanto para una mujer quemada viva en el interior de un cajero como para una mula apaleada hasta morir.

    Mierda de país y de paisanaje…

  3. SEito

    Entre esta de apalear burros y la noticia sobre el abandono de miles de caballos por sus propietarios, después de saber que las Tablas de Daimiel están ardiendo por los bajos, no me extrañaría que se nos esté mostrando un aviso del creador, sobre el abandono de las Tablas de La Ley y no nos hyamos dado cuenta todavía .
    Si la base de la civilización hispana está descrita en El Quijote, nos habremos quedado sin Sancho y su patrón, o han cambiado de medio de loco- moción, sea con censura o sin ella . O quizás están de viaje en el exterior de tanto que han proliferado los destinos VIP en el Insti Cervantes .
    Con la Dulzinea de siempre, estas cosas no pasaban, que ella es quien mantiene atado al campo al campesino;en su nueva versión, de tanta proliferación de Tripartitos, quizás se lo haya montado con los dos y esté de compras en La Illa, pero esta vez, en la Diagonal, mientras se descojonan viendo la de Barataria llena de políticos aprendices de brujo y de escoba .
    Que ya ni la puerta es del Angel; ahora es del Amancio y otra vez en un imperio nuestro, no se pone el sol Sr. De La BitáCora, y si no que se lo pregunten a Dulzinea y sus muchachos .

  4. Manel

    Fraternal Sceptika, la juventud que hemos educado no es solamente el grupo de energúmenos a los que te refieres. Yo me sumo a la mayoría, que son personas totalmente normales, trabajadores, luchadores, prácticos, que se esfuerzan por abrirse camino en esta dura selva, gente estupenda, a pesar de las tradiciones macabras que nos avergüenzan y de los esfuerzos perversores de quienes dominan el mundo.

    Tu te quedas con el otro estereotipo, pero estás en minoría. Seguro.

    Salutacions cordials

  5. pau

    A la vista de las últimas entradas, me reafirmo en que somos una sociedad moralmente pútrida.

    Hay tertulianos que se afanan esforzadamente en verter hacia sus opositores todo el caldero de mierda (“y tú más”), puntualizando quisquillosamente las salvajadas anti-animalísticas que los gobernantes del partido enemigo, TAMBIÉN permiten que se hagan en sus autonomías.

    Se necesita ser baboso… Esa cafradas propias de descerebrados se han venido haciendo en Tordesillas, en Segovia, en Algemesí, en Talavera, en Tudela, en Extremadura, en Andalucía, en Cantabria, en Asturias y en todas partes desde hace un cerro de siglos. No ahora porque nos viene bien para la crítica mordaz y vengativa.

    Y ningún partido de izquierdas o derechas ha tenido nunca el valor de suprimir esas prácticas de anormales… pues para no arriesgarse a perder la poltrona si los anormales les niegan el voto.

    Nota al margen: La corrida goyesca de vagabunda indigente con cremación y muerte incluída en el recinto de un cajero automático, tuvo lugar en la civilizadísima Barcelona, no es necesario acudir al socorrido folklorismo de los pueblos cerriles y atrasados. Uf, Barcelona estaba gobernada en ese momento por unos políticos progresistas a mazo y que se declaran anti-taurinos. Paradojas de la vida, ¿verdad?

    En cuanto a los sacerdotes pederastas de Delaware y Alaska, ya ha sido necesario irlos a buscar bien lejos, no fuera a torcerse el argumentario… Se agradece el empeño, pero parece algo forzado, ¿no?

  6. rois luaces

    Una vez en una ciudad había unas monjas que daban de comer al que lo necesitaba. Por la calle me preguntó un hombre por el sitio; se lo dije, y antes de echar para allá empezó a maldecir y a amenazar a aquellas tal y cual. Lo digo por el que aprovecha para mezclar la defensa del peso(e) con el recurso al tópico antieclesial, con las peores acusaciones y pretensiones. Y le digo: Si el obispo tiene que indemnizar a las víctimas de un diocesano, es más parecido a lo que le pasa a un atropellado por un insolvente sin seguro que si Hacienda tiene que indemnizar a un rico propietario con buenos abogados por un terreno.

  7. Manel

    Pau, te contradices. Llamas baboso al que quiere identificar estos comportamientos salvajes con la ideología política, para luego relacionar lo de la vagabunda con la Barcelona progresista.

    Y te doy la razón, no hacía falta ir a buscar pederastas tan lejos, tenemos (o tuvimos) aquí buena cantera.

    El post de Nelson, cargado de ironía, me parece impecable y su tesis está clarísima: la brutalidad no tiene color político. Una pena que no se prodigue más por aquí.

    Salutacions cordials

    Salutacions

  8. vbnxzmc

    My goal is to get to 150lbs, what I weighed before all the children. ,

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