Veneno de mujer

Un libro con paradinha

Aviso, me tomo el domingo para hablar de mí. Hoy lunes, fiesta de la Asunción de la Virgen, se presenta en Viveiro un libro hilvanado con Óscar Soriano a la fresca nocturna de hace cuatro o cinco veranos.

Después de año y medio de escritura y otro medio de trámites editoriales, el libro estaba a punto para ser presentado cuando estalla la pandemia y todo se nos vuelve un meterse en casa para ver gente con mascarillas mientras recibimos un goteo de noticias sobre conocidos a los que había alcanzado el bicho.

Nos dio tiempo a hacer una leve alusión en el prólogo, pero Veneno de mujer, que así se titula, fue también una víctima más del virus. Incruenta, pero literaria. Hubo una presentación virtual gracias a la hospitalidad de María Méndez, alguna entrevista y pare usted de contar.

No existió un esperable compadreo entre colegas, porque virus y veneno son palabras sinónimas y bien podrían haberse hecho un guiño, pero se ve que son malos hasta para consigo mismos. De esa manera, el acto de esta tarde en la Feira do Libro de Viveiro será el de su presentación en sociedad, pese a tener dos años de edad.

La tesis de Veneno… pretende mostrar una tipología de asesina-envenenadora que no tiene su correspondiente paralelismo entre los hombres y se circunscribe casi con absoluta exactitud al sexo femenino. Esto ni es bueno, ni es malo, es así; pero como vivimos en un mundo bobo que mide los comportamientos de acuerdo a cómo termine una palabra, si con a, si con o, no han faltado voces en este tiempo previo a la presentación que lo han llamado machista.

Claro. Lo conveniente era taparlo y que las envenenadoras pudieran seguir su rastro pestilento con tranquilidad e impunidad.

Si les apetece el tema, lo discutimos esta tarde a las seis en la carpa de Viveiro. Espero que el sol sea clemente.

Comenta