Los cuatro jinetes del Apocalipsis

Mucho más

Los jinetes del Apocalipsis son cuatro, pero con Sánchez parecen 18. No se le pueden colgar las culpas de todos ellos, pero, hijo mío, no sé cómo se las arregla para atraer tantas desgracias y convertir los telediarios en un catálogo de plagas.

Se ve que unas tiran de las otras, y no plantando bien la cara a ninguna, se avisan entre ellas: “Oye, sequía, vente pa España, que es un chollo”.

A la mosca negra y a la garrapata, que son dos clásicos de estas fechas, se unen las orcas, que es un bicho poco peligroso en Segovia, pero que en Viveiro y el Ortegal te dejan al pairo sin orza ni timón y te quedas pajarito. Los veleros huyen de la zona y claro, otra plaga.

En Toledo los conejos no solo están asolando el campo, las viñas y los cereales, sino que con las nuevas leyes, los agricultores temen que les quiten sus casas para dárselas a los lagomorfos leporinos.

La UE ha detectado envíos de cítricos sudafricanos “infestados de plagas”. Así lo dice para no llevar a engaño. Lo que nos faltaba. Que se extiendan por nuestros campos de cítricos la falsa polilla y la mancha negra.

En varios puntos de la península se denuncian plagas de ratas; en El Egido, de mosquitos y en Puerto Real (Cádiz) son los escarabajos los que eliminan sus pinos.

No se trata de la pandemia, la guerra, la escasez, la sequía, el calor, los incendios, el volcán y el resto de sucesivas desgracias que arrastramos durante estos años de hambre y piojos, sino de otras en las que los animales parecen haberse dado cuenta del desgobierno reinante y quieren aprovechar el momento.

A ellos, como no tienen un duro, no les asustan las multas y si alguien trata de pararles las patas, sacan de debajo de sus élitros el anteproyecto de Bienestar Animal de Belarra, se ponen de jarras y dicen:

_Usted no sabe con quién está hablando.

Comenta