El guardaespaldas

Borràs Capone

En Cuba ya había comemierdas antes del castrismo, pero con su advenimiento y la fuga de quienes no se entusiasmaron con el nuevo régimen, el término se reserva para los que no se rinden a Fidel. Como buena dictadura, fuera de ella no hay salvación.

En Cataluña han seguido un proceso similar, por no decir exacto. Allí los comemierdas se han convertido en ñordos, cuyo significado es prácticamente el mismo. Los catalanes que no abracen con ciego entusiasmo el independentismo son unos ñordos. El otro día fueron un poco más allá y utilizaron el insulto en la televisión pública, que es tanto como si en TvE califican de mierdentos a los miembros de la oposición.

Claro, los españolistas se defienden y han encontrado un neologismo hiriente contra ellos y los llaman separratas. Lo que se dice una auténtica Alianza de Civilizaciones que tanto entusiasma a ZP mientras echa chasca y ramaje para alimentar incendios, tanto en Cataluña como en los bosques.

Y a la par que llegan noticias sobre los ñordos desafectos, se informa de cómo se las gastan en esa misma televisión pública cuando los políticos de la casta no son tratados a gusto, jabón y conveniencia, pues incluso con toda la sumisión que caracteriza a Tv3, se ve que entre ellos hay sus más y sus menos.

El caso es que Francesc de Dalmases, mano derecha de la líder de Junts y presidenta del Parlament de Cataluña, Laura Borràs, utiliza la derecha y la izquierda contra la periodista de Tv3 que la entrevista, encerrándose con ella en un camerino para emprenderla a puñetazos y puntapiés. La escandalera se oye hasta en el plató insonorizado.

Borràs, imputada por varios delitos y hoy en la cuerda floja, asiste al zarandeo sin abrir la boca, como haría cualquier capo durante el trabajito de uno de sus matones o guardaespaldas.

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