Politono Ortega

Ya no se emite ningún telediario que no contenga una novedad sobre telefonía móvil. Es indiscutible que la gente se pirra por el mundo del móvil, del teclado, los msm, los politonos y la madre que los engendró, pero si algún día quieren conocer a un bicho raro que no, que se quedó anclado en Graham Bell, hablen conmigo.

Sin embargo, como veo los informativos, estoy muy enterado de lo que se cuece en las cuevas de la telefonía. El martes te dicen que ha salido al mercado un móvil con el que puedes arrullar al bebé aunque tú estés en Pernambuco y el bebé, en Castrillo de los Polvazares. Vas y lo compras. El miércoles compruebas horrorizado que ya hay otro modelo con el que no sólo lo arrullas, sino que también lo puedes acunar mediante un vibrador acompasado. Entonces te das cuenta de que tienes un móvil obsoleto y lloras tus penas en cualquier cafetería de Pernambuco. Ni les cuento la novedad que incluye el telediario del jueves porque es algo relacionado con tu bebé y la Universidad a Distancia.

El proceso arranca cuando comenzamos a hablar de los inventos por generaciones. “Tengo un ordenador de la segunda generación”, se decía con indisimulable orgullo. Hoy ya es imposible. Como mucho podrás presumir de tener “un móvil del telediario del martes”, es decir, que ya es viejo.

Después está el tema de los timbres de llamada. Sólo pueden ser politono Chunguitos, politono portero por favor o politono Chiquito. Memeces. A nadie se le ha ocurrido un politono Ortega y Gasset, que tiene unas conferencias grabadas muy interesantes y que podías irlas escuchando a medida que recibes las llamadas: “…con el amor corregimos los errores de nuestra moral…” y al final se te queda.

Resumiendo, voy a poner el telediario para saber con qué innovaciones se les queda esta vez la cara de obsoletos a los propietarios de los móviles.

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