Sal de dudas, machote

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Comprendo que yo mismo pueda ser uno de los destinatarios del nuevo teléfono de Igualdad para hombres con dudas, porque la lectura de los objetivos que se persiguen me ha sumido en un mar de interrogantes mucho mayor del que venía padeciendo desde aquel somero contacto del bachillerato con Renato Descartes y sus tres niveles de duda.
Pese a las explicaciones dadas por el Ministerio, son numerosas las nuevas vacilaciones que me asaltan. Por ejemplo, para qué sirve el teléfono, si debo llamar para enterarme, quiénes van a estar al otro lado de la línea, si con el tiempo será obligatorio abrazar ese nuevo modelo de masculinidad del se habla, si duele al hacerlo, si el modelo de feminidad de mi Tía Milagritos es el correcto, o qué debo hacer si telefoneo para una urgencia y comunica.
Dice Aído en uno de sus intentos por explicar la naturaleza de ese Teléfono de la Esperanza para machotes: “El teléfono facilitará a los varones enlaces y recursos sobre Igualdad, los pondrá en contacto con organizaciones de hombres y les aconsejará sobre lecturas”.
Entiendo que me proporcione enlaces y recursos. Son dos cosas que siempre se agradecen. También que me aconseje sobre las lecturas más convenientes para que no me pierda por las ramas; pero ¿qué es eso de ponerme en contacto con organizaciones de hombres? Lo siento mucho, pero en casa no me dejan. Quizás ahora, diciendo que se trata de un plan de la ministra, cambien las circunstancias, pero también lo dudo.
Si el lector se siente igual de despistado, no cabe ninguna duda de que el teléfono para hombres en duda va a ser un completo éxito, pues llamaremos desde todas las esquinas para recibir esa luz y ese conocimiento gratis total, ya que estamos hablando de una línea 900.
_Buenas, ¿se puede poner Descartes?

14 Comentarios a “Sal de dudas, machote”

  1. COMPLEJitos

    Después de mucho meditarlo,mi opinión sobre el tema propuesto:

    .

  2. Simplicio

    - ¿nuevo modelo de masturbinidad?
    - Aíd@ al habla

  3. Carlota

    …La cultura de la sociedad se ha dividido así en dos partes incompatibles, la de quienes están a favor del hombre real y la de quienes se han sumado a la moda del hombre nuevo.
    Sobre El mito del hombre nuevo de Dalmacio Negro Pavón

    En esta obra el autor aborda el mito del hombre nuevo, el gran mito del siglo XX, el siglo de los Estados Totalitarios, que se atisba como una fantasía plausible, a la sombra del Estado Total o Estado del Bienestar. Éste no necesita imponerse por la fuerza, sino que, en cuanto productor de valores y cultura, ha creado su propia religión secular facilitando la servidumbre voluntaria de sus ciudadanos. Luís Canal en LD

  4. SEito

    Ojalá no te mantuvieran tan atareada carlota;cuando te paras, hay que pararse a leer para después continuar pensando ..

  5. jabato

    Ésta es sólo una chorrada más, y después de tantas, ya está uno inmunizado.

    Es, por lo demás, una perfecta aplicación del concepto de igualdad que defiende este gobierno que padecemos: si hay un teléfono para las mujeres maltratadas, ¿por qué no ha de existir otro para los maltratadores?.

    ¡Ah! ¿Qué no es para los maltratadores? ¿Que es para que, precisamente, no se cometan actos de maltrato?. O sea, llega el gañán de turno a su casa, a lo mejor con unas copas de más, tiene la enésima discusión con la parienta y, cuando está a punto de levantarle la mano, se le ilumina la mente y dice para su coleto: “en lugar de hostiar a mi señora, voy a llamar por teléfono, a ver que me dice Bibiana o sus auxiliares”. La escena es tan chusca que causaría una explosión de hilaridad si no estuviéramos hablando de un tema tan lamentable.

    Por favor, Sra. Aído, siga Vd. cobrando su sueldo, colocando en un buen cargo a su compañero/conviviente/lo que sea, siga Vd. disfrutando del coche oficial y de todos los privilegios que lleva aparejados la cartera Ministerial… ¡Si no nos oponemos a nada de eso!. Pero, por favor, ¡deje de cachondearse de nosotros!. Ni siquiera un país históricamente desgraciado como España se merece tal cosa.

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