Ramón Escobar, el padre del general católico que defendió la República

El protagonista de la novela ganadora del Planeta 1983 pertenece a una familia de Baleira

NUESTRO PERSONAJE, RAMÓN Escobar Fernández (Baleira, 1847), pasa a la historia por sus propios méritos en la Guerra de Cuba, donde dejará la vida, y por la relevancia que alcanza su hijo Antonio, llamado el general católico, fusilado el año 1940 en Barcelona y protagonista de la novela ganadora del Premio Planeta de 1983, La guerra del general Escobar, de José Luis Olaizola.

Ramón es hijo de José Escobar y de Manuela Fernández, naturales y vecinos del lugar de Albaredo, en la parroquia de Santiago de Córneas, donde sitúan el supuesto aterrizaje del avión que transporta a Hitler en su salto a América.

El apellido Escobar no es ajeno a Baleira, pues allí ejerce el médico Escobar Magdalena, de Abrairas, y allí se cruza con los de Cuenza, Pillado y otros.

Elige la carrera de las armas y en un destino cercano a Montán (Castellón de la Plana), donde se combate a los carlistas, conoce a Dolores Huerta con la que se casa.

Su primer hijo, Ramón, nace en Sevilla el año 1877; Antonio lo hará en Ceuta dos más tarde y Alfredo en Vigo, el 1889. Ni que decir tiene que cada nacimiento está relacionado con los sucesivos traslados que jalonan la carrera de Ramón. Sus otros hijos son Alberto, Dolores, Amelia y Teresa. El primero, también sevillano, será novillero con el nombre de Juanerito, periodista y director de El Clarín de Valencia.

Daniel Arasa ha rastreado la vida de Ramón para escribir Entre la cruz y la República (2008), la biografía de su hijo Antonio. Arasa se ha especializado en investigar a los católicos que defienden la causa republicana y la distinta suerte que a cada uno le aguarda.

Ramón, que en 1889 pertenece como capitán al Regimiento de Murcia núm. 37, es trasladado al tercer batallón del regimiento de San Marcial núm. 46 y forma parte del Batallón de voluntarios que se forma en Madrid mediados los 90 para desplazarse a Cuba y luchar contra los insurgentes y los norteamericanos.

En el simbólico año de 1898, cuando tiene 51 años y es comandante de Infantería, muere en los enfrentamientos de Santiago de Cuba.

La historia de su hijo Antonio, el general católico, está estudiada con mayor detalle y es de fácil acceso en los dos libros citados y en otros de Francisco Alía Miranda.

Es soldado voluntario a los 17 años y luego ingresa en el Colegio de Oficiales de la Guardia Civil, para recorrer una docena de destinos en toda España, como su padre. En los inicios de la guerra es coronel del 19.º Tercio de la Guardia Civil, en Barcelona, donde coincide con el general José Aranguren Roldán, católico como él, a quien Lorenzo Silva dedica la novela Recordarán tu nombre.

Ambos militares están familiarmente ligados a Lugo y ambos tendrán un recorrido en paralelo a partir de ese momento desde su posicionamiento a favor de la república, hasta su fusilamiento.

A raíz de unas jornadas celebradas en Barcelona el año 2021, el nieto de este último, José Antonio Cobreros Aranguren, conoce la relación entre las dos historias y nos pone sobre la pista de los orígenes lucenses de Escobar.

Antonio se incorpora luego al frente en Talavera de la Reina y es herido en la Casa de Campo, a las puertas de Madrid. Convalece varios meses y regresa como responsable del orden público en Cataluña, donde vuelve a caer herido en un enfrentamiento entre el POUM y las milicias anarquistas y comunistas.

Asciende a general y es autorizado por Azaña para peregrinar al Santuario de Lourdes, de donde creen que no regresaría, aunque sí lo hace para morir fusilado en los fosos de Montjuic en loor de santidad, que no conmueve a Franco.

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