López Orozco, dieciséis años de alcalde, con parón y puesta a punto

El profesor y político tuvo la primera mayoría absoluta y fue el primer edil socialista en Lugo

CUENTA ENRIC JULIANA, el hombre de La Vanguardia en Madrid, que antes de ser presidente, José Luis Rodríguez Zapatero paseaba con su mujer por una playa alicantina, cuando un matrimonio interrumpe su marcha para decirle: “Somos de Lugo y estamos muy contentos con el alcalde socialista López Orozco. Parece que no haga nada, pero es encantador”. Ocurre como un arrebato. Tenían que hacérselo saber, fuese crítica o piropo.

José Clemente López Orozco (Foz. 1947), también nace cerca del mar, aunque solo permanece allí sus primeros meses de vida. Sus padres son Consuelo Orozco y José López, cabo primero de la Guardia Civil, comandante del puesto en esa localidad, una graduación que al niño le vale un primer apodo de Pepito Cabo que imaginamos de corta vigencia.

Los López Orozco pronto van a tener que continuar la crianza del niño tierra adentro, pues el padre es trasladado al cuartel de Triacastela, de modo que su auténtico contacto con el mar se demora hasta los diez años, cuando conoce A Mariña lucense en una excursión con su padre, prolongada los veranos siguientes con estancias en Fazouro y baños en Nois.

En Triacastela empieza la escuela a los cuatro años y como está algo lejos, lo va a buscar el propio maestro, don Luis, con quien luego recoge nueces en la vuelta a casa.

Por eso los recuerdos infantiles del futuro alcalde son los paisajes del camino francés a Compostela y las estancias del cuartel que era propiedad, no del Cuerpo, sino de Jesús Pardo Neira, el abuelo materno del periodista Anxo Lugilde, premio Puro Cora, entre otras glorias y amigo de Enric Juliana por vía vanguardista, así que todo se entrelaza.

Anxo y Orozco se conocen en Foz con motivo de una visita de Zapatero. Entonces le hace dos confesiones al periodista, lo triste de sus recuerdos en casa de su abuelo y lo guapa que era su abuela, Elena Díaz. Anxo se derrite y se olvida del pelma de Zapatero.

El círculo de coincidencias se cierra cuando Enric Juliana le pide a Anxo que le presente al político lucense, deseo que se cumple a través de un almuerzo en Lugo, como mandan los cánones. A la salida, el periodista catalán le comenta al periodista gallego: “Un poco episcopal este alcalde socialista de Lugo, ¿no?”

Nada que los lucenses no hubiesen advertido ya hace muchos años y que le valen al personaje otro apodo de más tristes recuerdos para él que los de Triacastela.

Y es que su perfil, tirando a orondo, su bonhomía, su simpatía y un cartesianismo en busca siempre del razonamiento pueden dar como resultado una imagen eclesiástica y conciliadora.

Después del salto a la capital de la provincia, estudia el bachillerato en Lugo y se licencia en Filosofía y Letras en Salamanca, con cursos de doctorado en Santiago. Clases como profesor interino y en 1977, catedrático del actual instituto Xoán Montes, para enseñar Filosofía, por ejemplo, a otro Pepe, Blanco, con el que formará una dupla política de éxito. Luego, imparte en el Lucus Augusti.

Del PSP con Vilela y Pablo Pardo, al PSOE, con el exalumno. Y de la Delegación de Cultura con la Xunta de Laxe, a ser candidato en 1999 a la alcaldía lucense, de Lugo. Está 16 años en el poder con varios hitos y sale de él, forzado por Lugonovo y el BNG, iniciándose un calvario de imputaciones de Pilar de Lara y una peregrinación de desimputaciones, hasta diez, que finalmente le dejan limpio el expediente.

Está casado, tiene dos hijas, quiere hacer alcalde de Valdoviño a su nieto, y dice que presenta maneras.

Un comentario a “López Orozco, dieciséis años de alcalde, con parón y puesta a punto”

  1. xocas

    Bueno. Sin desmerecer los logros de Pepe Orozco, lo cierto es que la primera mayoría absoluta la obtuvo García Díez en 1995.

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