Julio García, transporte, balneario y electricidad

El político y empresario de Palas de Rei impulsa las aguas de Frádegas en Antas para asentar allí unas ambiciosas instalaciones

FUE VICEPRESIDENTE DE la Diputación y representante en ella del distrito Sarria-Chantada durante 20 años. Sin embargo la huella más reconocible de Julio García Fernández (Palas de Rei, 1859) se encuentra en Antas de Ulla, semiescondida por la vegetación que tiñe de verde las ruinas del balneario de aguas azoadas de Frádegas.

El personaje nace en la casa grande de San Miguel de Coence, hijo del médico Andrés García, a quien sus descendientes llaman el Patillas, porque realmente se las deja crecer hasta los aledaños del mentón.

Se casa con Ascensión Santos Barros, del pazo de Laia y pariente del conde de Pallares. Tienen diez hijos, algunos de los cuales ve morir, como Miguel (1915), que es perito mecánico, electricista, telegrafista y farmacéutico titular de Palas; o Teresa, en 1925, o el querido médico José, en 1932. La más pequeña, Pilar, se casa en 1922 con el también médico Primo Roca Novo para ser abuelos de los actuales Planas Roca. Otro hijo político suyo es el doctor Ramón Chousa, de O Corgo.

Julio, “un enamorado sincero de la obra liberal”, entra talludo en la política de la provincia porque le preceden iniciativas empresariales y culturales. Por ejemplo, colabora en Galicia Diplomática y en 1892 forma parte del grupo de intelectuales encabezado por Bernando Barreiro que impulsa la creación de un Cuerpo de Cronistas “en nuestras doce ciudades y cien villas”, para poner en alza todo lo que de valor haya en ellas.

Él lo será de Palas, por supuesto, y en la lista figuran Manuel F. Somoza y Manuel Pardo Becerra, para Lugo, Federico Maciñeira, en Ortigueira; Manuel F. Reinante y Cancio, en Ribadeo o Jesús Noya, para Viveiro, entre otros muchos. Un objetivo demasiado ambicioso para consolidarse.

Funda la S.A. Transportes Automóviles de Chantada, que da servicio entre ese punto, Lugo y Ourense. La preside Antonio Soto Lemos, con José Ouro Arias, Pegerto de Soto Linares y Severino Álvarez Martínez. Lo hacen “porque el pueblo está cansado de sufrir abusos” de otras empresas.

En la Diputación comparte sucesivas candidaturas con Camilo García Vaamonde, Pedro López Varela y Manuel Pérez Batallón, en 1903; o con Manuel Saco Pradeda, Amador Macía López y Eduardo Rosón, en 1915. Gracias a su prestigio alcanza la vicepresidencia.

Pero como decíamos, su obra más distinguible es el balneario de Frádegas (Santa Mariña de Castro Amarante), fronterizo con Palas. Desde 1891, aún sin terminar las obras, quiere que sus aguas sulfurosas sean el reclamo de los pacientes con dolencias de pulmón, estómago, hígado, reumatismo, afecciones de la piel, úlceras, asma, catarros o resfriados.

En el 92, el catedrático Cecilio Neira Núñez las analiza y certifica sus potencias. Luego vendrán las exposiciones Regional de Lugo, en 1896, y Universal de París, en 1900, para premiarlas, cuando ya se venden por botellas a 4 reales el envase. El objetivo debe salvar graves inconvenientes, como el del transporte de la clientela, pero Julio está dispuesto a todo. En el último año del XIX, la regente impulsa la construcción de la carretera desde Palas y en su diseño se descubre la mano de Julio García, pues se dice que el trazado ha de pasar necesariamente por Coence, lo cual no es un detalle baladí.

También se piensa en llevar el tren hasta allí, lo que aseguraría su futuro, pero los caminos de hierro son bienes escasos. Con Ouro y Vázquez se ofrece al Ayuntamiento de Lugo para que su Hidroeléctrica de los Torrentes le suministre energía eléctrica.

Fallece en 1934.

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