Santiago Basanta, contra el fraude y el contrabando

El villalbés fue el hombre de confianza del ministro de Hacienda Gómez de Llano

ERA HIJO DEL farmacéutico Andrés Basanta Olano y de Concepción Silva Posada, dos familias de amplia representación en Vilalba y Mondoñedo. El padre de Santiago Basanta Silva (Vilalba, 1899), alcanza el título de “alcalde casi perpetuo” de la capital de la Terra Cha, pues ocupa el cargo durante seis lustros a las órdenes políticas del conservador conde de Pallares, hasta que en 1921 un ictus acaba con su vida.

Santiago debe su nombre a un hermano de su padre, el notario y también alcalde villalbés que afianza mucho más el vínculo con el conde de Pallares, pues se casa con una hija, María de las Ermitas Vázquez de Parga y de la Riva. Este Santiago predecesor muere el año antes de nacer su sobrino, por lo que su nombre está cantado.

El chaval es un excelente estudiante, aunque en su bachillerato lucense recibe un premio en Geometría y no da pistas de que lo suyo va a ser la Hacienda y el Derecho, cuya carrera acaba el año 1918 en Madrid con sobresaliente.

Cuando muere su padre, ingresa en el Cuerpo de Abogados del Estado con el número dos de su promoción y en 1951 es nombrado subsecretario de Hacienda por Francisco Gómez de Llano, a quien había sustituido como subdirector general de lo Contencioso diez años antes.

El nombramiento no pasa desapercibido para los lucenses de Madrid, que le rinden homenaje con presencia de Gumersindo Pardo Reguera, Darío Barrio Basadre, Álvaro Gil Varela, Jesús de Cora y Lira, Gerardo Pardo de Vera, Juan de Ron Pardo, Ramón Canosa, Venancio Senra Varela y otros.

La lucha contra el fraude fiscal y el contrabando les permite obtener un presupuesto con superávit, pero no todo el régimen está por la labor y en 1957 dejan Hacienda, tanto el ministro Gómez de Llano como Basanta.

En estos años, el 16 de junio de 1954, acude a Lugo para inaugurar el flamante edificio de la Delegación de Hacienda, modernizado y acondicionado a tal fin por la friolera de seis millones trescientas mil pesetas. En ese momento es delegado en Lugo Carlos Duplá Zabalza.

Más adelante será asesor jurífico del Ministerio de Vivienda y del Banco de Crédito Local, gobernador civil de Barcelona, director del Banco de Bilbao, presidente de la Asociación Española de Derecho Financiero y académico / bibliotecario de la de Jurisprudencia y Legislación, entre otros cargos.

También preside FEFASA, Fabricación Española de Fibras Artificiales S.A., recibe la Gran Cruz del mérito civil, de la Orden de Cisneros y de la de Isabel al Católica. Es nombrado presidente de mérito del Centro Gallego de Madrid e hijo predilecto de Lugo y Vilalba, donde se le dedica la antigua calle de la Chouzana, siendo alcalde Filiberto Álvarez Marín.

La propuesta para tal homenaje había partido diez años antes del alcalde Daniel González Rodríguez y fue ratificada posteriormente, pero Basanta intenta dilatar el homenaje lo máximo posible bajo el argumento de no haber hecho nada para merecerlo. En el momento de ofrecerle la calle, expresa su alegría por estar cerca de la alameda dedicada a su padre, “el alcalde casi perpetuo”.

En presencia de Pepe Benito Pardo apadrina a su hermano Víctor Basanta Silva, secretario del Ayuntamiento de Vilalba, cuando este se casa con Aurora Varela Basabrú, lo que extiende las relaciones familiares de los Basanta con otras dos numerosas ramas de lucenses

Basanta y su familia veranean en As Covas de Pallares, dentro del ayuntamiento de Barreiros. Fallece en diciembre de 1974.

Comenta