Maruja González, la voz femenina de Ernesto Lecuona

La soprano, primera figura de la lírica cubana y admirada por Negrete, actúa en su Chantada natal

EN AMÉRICA DICEN QUE María de los Remedios González Linares nace en Mérida, Yucatán (México, 1904), pero en España ella misma, cuando ya usa el nombre artístico de Maruja González (Chantada, 1904), lo contradice. Nos sumamos a lo que la mujer mantiene.

Lo que sí es cierto es que en aquel arranque del siglo XX sus padres realizan varios desplazamientos entre España, México y Cuba, a donde llega la niña con cuatro años, aunque volverá a Galicia para vivir otros dos años aquí, suponemos que en Chantada. Cuando tiene siete se establece con tiempo por delante en la isla donde llega a ser una de las figuras de la lírica cubana.

De niña es bailarina en sociedades españolas, pero la escucha Alberto Soler Baró y se ofrece a ser su profesor, como también lo serán Zon, Farelli, González y Ojeda.

El empresario Roberto Rodríguez la presenta al mítico Ernesto Lecuona, el Gershwin de Cuba, y este hace que debute profesionalmente como protagonista en el estreno de su zarzuela La Flor del Sitio (15-V-1929).

A partir de ese momento se hace imprescindible en la escena habanera. Por ejemplo, estrena La virgen morena, con la se presentará en el Fuencarral de Madrid. Se convierte así en la soprano cubana por excelencia.

Entre ella y Lecuona se establece un dúo de éxito, como con José Mojica. Canto indio, El faisán, Orgullo, María de la O… son popularizadas por su voz. Otro dúo, en este caso artístico y de vida lo establece con el barítono asturiano Augusto Ordóñez, con triunfos señalados en La del Soto del Parral, La parranda y Los gavilanes.

En 1931 actúa en Colombia, Venezuela, Puerto Rico y R. Dominicana. Un año después, Lecuona la llama para un espectáculo en el Fígaro de Madrid. Finalmente no participa, pero estrena La virgen morena, de Eliseo Grenet.

En España permanece unos cuantos años, con participaciones tan curiosas como en la zarzuela Riego, el militar del famoso himno liberal y republicano. Ojo, estamos en los meses iniciales de la II.

El Progreso avisa de su presencia en España y de sus deseos de actuar en Lugo y muy especialmente, en Chantada. En Lugo lo hará los días 18, 19 y 20 de septiembre de 1933 con Luisa Fernanda, Katiuska y el Cantar del arriero.

La de Chantada se va a demorar algo más, hasta el 6 de agosto de 1954, con el Cine Capitol lleno hasta la bandera a beneficio de las Fiestas del Carmen. La acompaña al piano Sara Montes de Martínez y canta romanzas de La del manojo de rosas, Los Claveles y Bohemios. El cronista resume el acto en una palabra: admirable. Adolfo Torrado había dicho de ella: “Maruja González es / la tiple que en su garganta / mil pájaros prisioneros / al aire sus trinos lanza”.

En Madrid también se deshacen en elogios. El famoso entrevistador Del Arco le dibuja una caricatura que figura en su cromo, al igual que otros ilustradores del espectáculo.

De regreso a Cuba sigue su vinculación con Lecuona en la opereta Sor Inés. Luego hace La viuda alegre, que se tiene por su obra cumbre y en 1944 Jorge Negrete le pide cantarla juntos en el teatro Nacional.

Nueva gala con Lecuona en 1952 para celebrar sus Bodas de Oro y más tarde abre su período de colaboraciones en la televisión cubana, donde es artista principal hasta 1958, porque con los barbudos se exila a Puerto Rico.

Hace Luisa Fernanda en el Tapia de San Juan y en el Carnegie Hall, que son sus ultimas actuaciones. Graba La viuda alegre, Luisa Fernanda y Melodías de Cuba con el sello Víctor y hoy se pueden escuchar en YouTube.

Muere en Miami el año 1999.

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