Nicandro Ares, cinco mil topónimos sin secretos

El sacerdote lucense investiga los nombres de la provincia y la RAG los recoge en 1.400 páginas

CUENTAN QUE UN día de lluvia diluvial, el joven sacerdote Nicandro Ares Vázquez (Lugo, 1926), por no permanecer callado, le comenta tras los cristales al obispo valenciano Rafael Balanzá y Navarro: “Monseñor, como ve, está lloviendo bien”.

La construcción de la frase refleja una notoria influencia gallega en cuando a la utilización indistinta de los términos Bien y Mucho. Pese a ser ya tan gallego como levantino, el obispo Balanzá aprovecha para hacer un chiste: “¿Y cómo llueve cuando llueve mal?”.

El sacerdote aún no es el experto filólogo consagrado al mundo de las etimologías y a la arqueología lingüística, pero siempre recordará esta conversación que ilustra los matices.

Es el quinto hijo de Ángel Ares Núñez y de Aurora Vázquez Fernández. No hay tradición de ese nombre en la familia, pero una tía suya se casa con el maestro de O Burgo, llamado Nicandro, y él hereda el nombre.

Tras las primeras letras en Vilanova, dentro de la parroquia, pasa al Seminario Conciliar. Él y Amador López Valcárcel han sido premiados con sendos accésits en el curso de 1939, recibiéndolos en un acto presidido por el general Tella. Después de siete años en el centro, pasa otros siete en Comillas para licenciarse en Filosofía y ser profesor del Seminario hasta su jubilación. También lo es de otros centros, como el de los Maristas, donde tuve el honor de aprender algo de griego durante tres provechosos años. Además de la lengua y la literatura helenas, sus materias fueron el latín y muy especialmente la filosofía.

En su primera misa de 1951 participan como padrinos de manos, su madre y su primo Nicandro Pérez Vázquez, médico-director del Sanatorio Psiquiátrico de Ourense. En 1952 es nombrado ecónomo de la parroquia de San Cristovo de Cervela, en O Incio.

Nacido en Cabanas, dentro de la parroquia de Santa Eulalia de Bóveda de Mera _ no le gustaba traducido a Santalla, por no ser el nombre tradicional _, era impensable que no estudiase el monumento precristiano allí existente, y de esa forma, cuando en 1966 lo visita Helmut Schlunk, director del Instituto Alemán de Arqueología y pionero en 1935 de su interpretación en un trabajo que traduce Celestino Fernández de la Vega, quien le acompaña a Bóveda es él.

A raíz de un trabajo suyo sobre la presencia del relieve de una avestruz en aquel monumento, Álvaro Cunqueiro le dedica en el Faro un artículo que titula El Fénix en Bóveda. El de Ares había salido en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos de Lugo, donde se van a recoger muchos de ellos, como también en El Progreso, Grial y Lucensia.

Después, cuando Schlunk hace público su análisis de las lápidas de Saamasas en Madrider Mitteilungen, también será Nicandro Ares quien lo traduzca para este periódico.

Parte de su obra etimológica se resume diciendo que saca a la luz el origen de cinco mil topónimos lucenses, preparados por Antón Santamarina y recogidos en sendos volúmenes por la Real Academia Galega, de la que fue miembro correspondiente. En concreto son 1.400 páginas y 178 artículos dedicados a este tema.

El catedrático alemán Pile, profesor en Colonia y Coimbra, contacta con él para felicitarle por alguno de sus trabajos. En un primer momento, Pile envía su carta a “Nicandro Ares. Lugo”. Y llegó. Luego se cartean con frecuencia. Pile le escribe en portugués y Ares le contesta en gallego.

Sobre su topónimo natal le dice a Jaureguízar que “Eulalia é unha palabra grega e aquí se di en grego”.

Asimismo investiga la epigrafía romana y medieval de la provincia. Fallece el 23 de julio de 2017, a los 91 años de edad.

2 Comentarios a “Nicandro Ares, cinco mil topónimos sin secretos”

  1. Jorge García-Armero Santiago

    Hola José. En relación al nombre, Nicandro, entra en esa familia por ser Nicandro Pérez Rodriguez (tío político de D. Nicandro Ares) ahijado de mi bisabuelo Nicandro García-Armero Taboada. Este Nicandro Pérez fue administrador y apoderado, en algunos actos, de mi abuelo Francisco García-Armero Quiroga y de sus hermanas Concepción y Dolores.
    En su primera misa cantada, fueron padrinos de honor de D. Nicandro Ares, mis padres Nicandro García-Armero Sánchez y Emilia “Mimí” Santiago Naya

    Por otra parte, en los papeles de casa encontré una certificación de matrimonio de mis abuelos Francisco García-Armero Quiroga y Eva Sánchez Sanz, celebrado en la iglesia de San Jorge de La Coruña el día 1 de septiembre de 1897, donde figura como testigo tu abuelo Purificación de Cora y Más-Villafuerte. Como anécdota, decirte que el párroco que celebró la boda fue Victor Cortiella Somoza, el mismo que casó a las ya famosas Marcela y Elisa.
    Este sacerdote era íntimo amigo de mi otro abuelo Gabriel Sánchez.

    Un abrazo

  2. Jorge García-Armero Santiago

    Perdón. Donde dice mi otro abuelo Gabriel Sánchez, debe decir mi otro bisabuelo Gabriel Sánchez

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