Cristina Bernis, la Maragatería como misión de nieta

La antropóloga de Lugo es hija del ornitólogo Francisco Bernis y de la profesora Cristina Carro Martínez

DIGAMOS DE INICIO que Cristina Bernis Carro (Lugo, 1947), es catedrática de Antropología Biológica. Ella y sus hermanos, Francisco de Paula Arsenio, catedrático de Matemáticas, y Carmen, doctora en Medicina, nacen en Lugo tras la boda de sus padres, el más destacado ornitólogo español, Francisco Bernis Madrazo, catedrático en el Instituto de la ciudad, y Cristina Carro Martínez, profesora de Lengua y Literatura y hermana de Antonio, el exministro fallecido el año pasado.

El origen de sus abuelos, la Maragatería, y la especialidad de su padre, van a marcar la trayectoria profesional de Cristina. Veamos cómo.

Su abuelo materno, Arsenio Carro, es de Santa Colomba de Somoza, y su abuela, Hermina Martínez, de Andiñuela de Somoza. Al igual que otros maragatos, se asientan en Lugo y su hija Cristina se siente atraída por esa tierra para centrar allí su tesis doctoral, cuyo trabajo de campo inicia en 1944.

Pero por culpa de un accidente que le rompe varias costillas, Cristina debe suspender sus trabajos y recuperarse en Lugo, donde conoce al catedrático Bernis con el que se casa. Su hija Cristina nace condicionada por esas circunstancias y cuando decide su trabajo de doctorado como bióloga antropóloga, vuelve sus ojos hacia la Maragatería. Entre los años 1970 y 1974 patea aquellas tierras que refleja en su tesis para el doctorado, pero cuando su madre la lee se asusta por los números que contiene y le pide otro tipo de libro, más de corazón que de cabeza:

_ Hija, está bien, pero ¡cuánto número! La biología es vida. ¿Por qué no escribes sobre las personas?

Su madre se refiere a los más de 22.000 datos reunidos sobre nacimientos, matrimonios, defunciones, peso, talla, maduración sexual, edad de la menopausia, etc; recogidos en encuestas a 731 matrimonios de 51 pueblos, o lo que es lo mismo, el 25% de la población maragata de 1974.

Cristina le hará caso a su madre tras jubilarse, cuarenta años después, para dar origen a La Maragatería. Pasado y futuro del mundo rural (2014).

En la obra se analizan las condiciones de vida de las maragatas. En su propia familia encuentra historias alusivas, pues su abuela Herminia se casa con Arsenio después de negarse al matrimonio que había concertado su padre.

Su primera visita a la Maragatería la realiza siendo una muchacha con motivo de asistir a un funeral en Andiñuela. Allí observa el ritual de la limosna, de acuerdo con el cual cada vecino recibe una ofrenda de pan y vino. Las mujeres enlutadas, el pan y los demás elementos de la ceremonia se le quedan en la cabeza como un compromiso para un futuro trabajo, como así es.

También hace de la Maragatería el campo de trabajo para que sus alumnos estudien Ecología Humana y Biología de las Poblaciones Humanas.

Unos años antes había rendido homenaje a su padre en “Francisco Bernis, naturalista forjado en las orillas del Tormes (1924-2003)”, y colabora en la recuperación de documentos como la carta que envía a Franco para advertirle del peligro de los eucaliptales en Doñana y que acaba por salvar el parque de ser desecado.

Además es la cofundadora y primera presidenta de la Asociación para el Estudio de la Ecología Humana y del Museo Virtual de Ecología Humana.

Otros títulos, suyos son Salud y género, Estudio biodemográfico de la población maragata, Salud sexual y reproductora de la población joven en San Sebastián de los Reyes, Mujer en el mundo global y La maternidad en el siglo XXI: Mitos y realidades.

Un comentario a “Cristina Bernis, la Maragatería como misión de nieta”

  1. Carlos Fdez Piñero

    Impresionante historial académico y de investigación

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