Sexo, mentiras y cintas de vídeo

Bajo el palio sonrosado del núcleo irradiador

Si no se andan con mucho ojo, los historiadores de la época pueden encontrarse con serias dificultades para relatar con precisión lo ocurrido mientras vivimos bajo la égida de Sánchez, también llamada zamacuco.

La principal dificultad surge a la hora de datar correctamente cada una de sus cintas de vídeo, ya que de no hacer este trabajo con exactitud cronológica, se pueden encontrar con unas declaraciones en las se muestra totalmente en contra de pactar con Bildu el mismo día en que llega a un acuerdo con ellos.

No, historiadores, no. Eso era de la semana pasada y ya sostiene Heráclito que nadie se baña dos veces en el mismo río y que nadie diga que ese cura no es mi padre. Cuidadín, porque si no están al loro, pueden creer que duerme mal pensando en tener a Iglesias al lado, cuando en realidad ya lo tiene y duerme a pierna suelta.

El filósofo de cabecera del presidente, además de Heráclito, es Fernando Costa Vilaseca, creador de la sección “En la fracción de un segundo… cambia la opinión del mundo”, que publica desde 1958 en la revista Can-Can, de Bruguera, y que Sánchez repasa con delectación antes de planchar la oreja, que es la hora que él nos recomienda a los demás para que planchemos la camisa.

Si le preguntan les dirá que no son mentiras, sino sectores aliados laterales al socaire del núcleo irradiador, como sabe a la perfección el ilustre físico teórico, don Íñigo Errejón.

Del indulto nunca máis, al “es tiempo de concordia”, media la tenue fugacidad de una mariposa enferma, el canto apagado del cisne al morir, el tiempo preciso para freír un huevo. No hay mentira, hay Heráclito.

Oiga, ¿y lo del sexo a qué viene?

Ni idea. Estaba en el título de la película y lo hemos dejado porque siempre queda muy atractivo.

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