Dióscoro Alonso, un monfortino campeón de Navarra

Es uno de los más destacados ciclistas nacionales de los años previos a la primera Vuelta a España

MARINO LEJARRETA, ECHAVE o Berrendero, por citar sólo tres nombres, vencieron años después la misma prueba que gana en 1927 Dióscoro Alonso (Monforte de Lemos, 1903), el Circuito Getxo.

Está por hacer la biografía mínima de este destacado deportista lucense que apenas figura como tal, si bien es cierto que toda su actividad deportiva se desarrolla fuera de Galicia.

Nacido y fallecido el mismo día de septiembre, el 9, con 78 años de diferencia, Dióscoro se inicia el año 1920 en Tolosa, para correr sus primeras competiciones en los clubs Sempere, Burunda, de Alsasua e Ibarrea-Etorri Aláiz, de Tolosa, aunque también pertenecerá a la UD Eibarresa, en 1926, y al Club Ibarrea, de 1927 al 1930.

Su peculiar nombre provoca que en algunas pruebas figure como Dionisio, o incluso con onomásticos inexistentes, como Dióscaro y otros.

En agosto de 1923, con motivo de las fiestas de Vitoria, salta del pelotón para que su nombre destaque al ser subcampeón nacional de resistencia, con Benito Ayestuy como campeón. En la ciudad actúa ese día Eugenia Zuffoli, la actriz romana, que ya es madre del futuro actor José Bódalo.

La carrera Ciclista Internacional Madrid – Santander, que organiza el semanario España Sportiva en 1923, es el prólogo de la gran prueba que se barrunta, la Vuelta Ciclista a España, que aún tardará más de una década en celebrarse y que sufrirá sucesivos parones hasta estabilizarse en el calendario.

Pero en 1923 la competición reúne a los mejores españoles, Dióscoro entre ellos; a ocho franceses y a un luxemburgués. El resultado es significativo sobre lo mucho que debe mejorar el ciclismo español, pues gana el luxemburgués, los siete siguientes clasificados son franceses y el primer español es noveno. Dióscoro es 23, el catorce mejor puesto de los nacionales.

Ese año también participa en la Barcelona – Tarragona – Barcelona, que organiza otro periódico, la Jornada Deportiva, como ya es tradicional desde entonces. En octubre colabora para que el Etorri-Aláiz sea segundo en Oñate y también corre en la Vuelta a Guipúzcoa, organizada por la Real Sociedad de San Sebastián, donde será sexto.

1924 va a ser su mejor temporada. Después de correr la Tolosa Pamplona Tolosa, en septiembre gana el Campeonato de Navarra, por delante de Nicolás Vergara. Es miembro del club de Alsasua y lo hace sobre una Christopher. Al llegar a la meta, el corredor Jacinto Meca es atropellado por una moto.

También gana al sprint una prueba con resonancias a Induráin, la Pamplona-Villava-Unzu-Pamplona, y al año siguiente se impone en la Eibar- Deva.

Participa en la Vuelta al

País Vasco de 1925 y en el circuito de Salvatierra (Álava), como corredor del Ibarrea, vence a los mejores ciclistas vascos y navarros del momento. Este primer premio está dotado con 75 pesetas, y no se crean que el resto de recompensas superan esa cantidad.

Por ejemplo, dos años después queda tercero en Miranda del Ebro y se lleva 50 pesetas. Es tercero en el Campeonato de Navarra y participa en la IV Vuelta a Estela, donde queda en el puesto 14 sobre una bicicleta Lucifer, la más prestigiosa marca francesa del momento, lo cual informa de que los españoles comienzan a mejorar su equipación.

A él le sirve para vencer en el IV Circuito de Guecho de 1927, como decíamos al principio.

Fallece el 9 de septiembre de 1981. Su hijo homónimo es fotógrafo submarino.

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