Motorín Berto, treinta años vestido de futbolista

El jugador de O Saviñao es quien más veces ha defendido la camiseta del Real Oviedo

SUS PADRES SE trasladan de Lugo a Ujo, en Mieres, cuando él tiene cinco años y esa circunstancia encauza su posterior vida deportiva en Asturias, y muy especialmente en el Real Oviedo.

Es uno de los cinco futbolistas lucenses que han jugado algún partido con la Selección Española, junto con Severino Reija, Jesús Martínez, Diego Álvarez y Diego López, los dos primeros, ya con cromo en esta colección.

Alberto Martínez Díaz, Motorín Berto (O Saviñao, 1962), nace en la parroquia de Santa María de Reiriz, donde crece hasta que su padre marcha a Ujo para trabajar en las minas de carbón de Figaredo, donde precisamente en 1962 tiene lugar la huelgona, prólogo de los conflictos que van a ocurrir en esas minas inmediatas a Mieres durante la década siguiente.

Manolo Cordido ha escrito una documentada biografía del futbolista de donde copiamos esos datos que sólo Antonio López Valín, el propio Cordido y los actuales sistemas informáticos son capaces de almacenar. Por ejemplo, que Motorín Berto, el nombre completo de su alias ovetense, ha disputado 328 partidos en Primera División y que es el jugador lucense con más partidos en esa categoría, de entre los 41 que jugaron alguna vez.

Ésas eran las cuentas cuando Cordido lo establece, porque hoy Diego López lo ha superado, si los sistemas informáticos no se han equivocado.

No obstante mantiene otro récord significativo, pues es quien más partidos ha jugado en la historia del Real Oviedo con un total de 510.

Volvamos al principio. Cuando Alberto tiene edad para jugar al fútbol, 10 años, se estrena en las filas del CD Figaredo y allí permanece hasta los 17. Luego, en lógico ascenso geográfico, pasa al de la capitalidad municipal, el Caudal de Mieres, donde está de 1981 a 1984; y de ahí, al Real Oviedo.

En el equipo que hoy juega contra el CD Lugo, se mantiene como titular indiscutible nada menos que 16 temporadas, desde el año 1984 al último del siglo. Allí se gana el apodo de Motorín Berto que alude a su incansable brega que le lleva a marcar once goles en Primera sin ser delantero.

Gana la Copa de la Liga de Segunda División en 1985 y asciende a Primera en la temporada 1987-88, cuando pasa a disputar la Copa de la UEFA.

Con treinta y ocho años a cuestas, a Berto le quedan fuerzas para emprender un largo epílogo a su carrera, pues ficha una temporada por la SC Ponferradina, que está en Segunda B, como el CD Lugo, y otras dos por el Águilas de Murcia (2001-2003) en la misma categoría. Cuando en 2002 cumple los cuarenta años de edad, el club murciano aprovecha un partido contra el Mazarrón para rendirle un homenaje a su resistencia.

Aún así, en 2004 vuelve a Asturias para fichar por el Oviedo Astur, un equipo nacido a raíz de las dificultades por las que atraviesa el Real Oviedo con el fin de que no se quede sin equipo la capital del principado.

Como quiera que en Oviedo algunos interpretan al nuevo conjunto como un rival del histórico, Berto sufre las iras de unos descerebrados que nunca faltan en estos casos, y llega a recibir amenazas de muerte. Con este increíble episodio como colofón, cuelga las botas y deja atrás treinta años de competición.

Capítulo aparte es su experiencia internacional, que alcanza el 4 de septiembre de 1991 ante la selección uruguaya, a la que España gana por dos goles a uno, con participación de Berto en la segunda parte. A la roja lo lleva Vicente Miera, que lo había entrenado en su paso por el Real Oviedo. Marcan Martín Vázquez y Manolo.

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