Díaz Sal se adelanta 20 años al premio Cervantes

El periodista de O Corgo desarrolla toda su labor en Buenos Aires

DESDE MUY JOVEN, cuando vive en la casa familiar de Santiago de Fonteita, sabe que lo suyo es el periodismo y a él se dedica de todas las formas y maneras que la vida le pone a su alcance y las que él se busca, que no fueron pocas. Braulio Díaz Sal (O Corgo, 1922) colabora ya en El Progreso sin terminar los estudios medios y después de hacer el servicio militar en África finalizada la guerra, busca en Madrid cualquier cabecera que quiera acoger su firma.

Aunque de ideología falangista, en 1948 decide cruzar el charco. Recorre el Caribe y se instala en Buenos Aires, donde desarrolla el resto de su carrera y donde se casa con María de los Ángeles Gaitero Cerezal. Entre julio de 1955 y el mismo mes de 1967 se cartea con Ernesto Giménez Caballero.

Díaz Sal es redactor del semanario argentino Nuevo Correo, llamado antes Correo de Galicia, hasta ser nombrado jefe de información y director durante diez años. Igualmente colabora en las revistas España, Atlántida, Ateneo y Correo Literario, y en los diarios La Nación y Clarín, de Buenos Aires y Diario de la Marina, de La Habana.

En México escribe para el Excelsior y el Diario de Revistas. Es corresponsal de la agencia española Pyresa, desde la que informa del regreso de Perón diciendo que todos los argentinos se definen ahora “peronistas de toda la vida”. Y era verdad.

También es corresponsal sucesivamente de ABC, Informaciones, Arriba, Tele-Radio, Pueblo y El Progreso, así como de la agencia cubana Transcaribbean Press y de otras cabeceras gallegas.

Al menos veinte años antes de que la Asociación de Academias de Lengua Española proponga al Ministerio de Cultura español la creación del Premio Miguel de Cervantes, fue Braulio el hombre que pone en contacto a varias de estas academias para organizar un premio homónimo con los mismos fines que el actual.

La complejidad y la ambición del proyecto no hace posible su continuidad, pero cabe pensar que aquel primer paso es el origen del que se inicia en 1976.

El retrato que ilustra su cromo es obra de Laxeiro, que en apenas un cuarto de hora lo dibuja sobre la mesa de un café en la Avenida de Mayo cuando los dos gallegos se encuentran.

Braulio dirige el diario Faro de España y el programa Telespaña, del Canal 13 de la Televisión Argentina, sobre actualidad española. En 1967 recibe la Encomienda de la Orden del Mérito Civil. También Lobo Montero lo nombra presidente de mérito del Centro Gallego de Madrid.

En numerosas ocasiones viene a España y en la mayoría de ellas visita O Corgo, Lugo y El Progreso. También acude al III Congreso regional de la Emigración Gallega que se celebra en Santiago el año 1965.

Es autor de varias canciones y publica tres libros, la Guía de los Españoles en la Argentina, Conocidos en Buenos Aires y El idioma nuestro de cada día, el de mayor enjundia de los tres.

Participa en el Congreso de las Academias de la Lengua, celebrado el año 1964 en Buenos Aires y merece varios premios periodísticos, como el Septién y la medalla al Mérito Turístico, que le otorga el ministerio de I. y T. en la época Fraga.

En determinado momento se habla de que prepara un guión cinematográfico sobre la emigración que llevaría a cabo la directora Ana Mariscal, pero finalmente el proyecto se frustra.

El Ateneo Valenciano de Cultura de Buenos Aires lo nombra académico y la revista

de cultura Historium le dedica amplio espacio en sus páginas para glosar sus “Veinticinco años de periodismo y un logrado destino de ver, viajar y sentir”.

2 Comentarios a “Díaz Sal se adelanta 20 años al premio Cervantes”

  1. Alejandra Salzamendi Díaz

    Tuve una emoción muy grande al leer éste artículo. Una síntesis justa de un gran hombre, amante del idioma, de su tierra y de su familia. Tengo la gracia de ser su nieta mayor y de haber heredado sus mismos amores.
    Muchas gracias por el reconocimiento y estas lineas en su honor.
    Saludos desde Argentina

  2. Cora

    Gracias por tu recuerdo, Alejandra. Saludos desde España.

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