Antonio Carvajal, primer director de Radio Lugo

Álvarez de Toledo, por parte de padre, y descendiente del célebre juez de Cancelada por parte de madre, nace en Cervantes

SUS APELLIDOS DESTILAN historia por los cuatro costados y es difícil sintetizarla, pero digamos que en Antonio Carvajal Herbón (Cervantes, 1902), se funden dos familias de raigambre.

Su padre es Antonio Carvajal Álvarez de Toledo, emparentado con los marqueses de Villafranca del Bierzo, donde reside casi toda su vida. Es conocido como el poeta del Bierzo y se casa sucesivamente con las hermanas Julia y Aurora Herbón, bisnietas de un hermano de Ignacio Herbón, el famoso juez de Cancelada que se enfrentó al invasor francés y le robó miles de zapatos.

Los Herbón mantienen casa en Vilafrial de Santo Tomé de Cancelada, los montes donde el juez hostiga a los napoleónicos ejércitos y donde va a nacer el nuevo Antonio.

Sus abuelos fueron Julia Álvarez de Toledo y Gironda y Pedro Carvajal. Una de sus tías se casa con el conde de Peña Ramiro y otra, con José Válgoma, médico en Villafranca.

Su padre le canta al lugar de Cervantes donde él nace: “Bajo extenso robledal, / que al viento el ramaje ondea, / se esconde una humilde aldea / que llaman Villafrial”.

Sus hermanas son Sor María de la Trinidad, abadesa del convento de la Anunciada en Villafranca, María de la Asunción, Virginia _ vecina de As Nogais, tras su boda con Valentín Alonso Núñez González, inspector farmacéutico municipal _; Emilia y Martina.

Él se casa en Samos el mes de marzo de 1944 con la lucense María de los Dolores Aguilera Martínez. Tienen un hijo, también llamado Antonio.

En 1953, promueve en Lugo un expediente de unión de apellidos con el fin de conservar el segundo de su padre y hacer suyos los de Carvajal-Álvarez de Toledo Herbón.

Pero quedémonos en 1935, cuando el leonés Ramón Beberide Ledo logra dos concesiones radiofónicas en las dos ciudades de San Froilán, León, EAJ-63 y Lugo, EAJ-68. Beberide llega a un acuerdo con Carvajal, agente comercial, delegado de Seguros Galicia y profesor de Alemán en el Instituto, y se la arrienda por 25 años.

Durante este tiempo, Carvajal va a hacerlo todo en la emisora, hasta ser sustituido, tanto en los seguros como en la radio, por Pepe Torres.

Lo primero fue crear un cuadro artístico en el que figuran, entre otros, Enrique Pareja, Matilde Fontán, Amaro Álvarez y Francisco Parra, como directores artísticos. Luego, Carmiña Nieto y Aurita Fernández, Luis Goy, López Acuña, y más adelante, Antonio Quintana, alias Ignacio Astrúbal, el comentarista de la emisora y las voces más recordadas de Hortas, Tuñas, Torres, Losada, Amalita, Rivera, etc.

Carvajal lo inventa todo hasta crear “una emisora amable, cordial y amiga de los lucenses”, como le dicen al ser nombrado presidente de honor de la Agrupación Sindical de Radio y Televisión.

Como escasean las grabaciones, pone en marcha el concurso ¿Qué música tiene en su casa? y así entra a saco en las discotecas particulares. Los primeros ganadores son Benito Lázaro, Luis Contreras y Juan Fernández Campo.

Pone en marcha la Operación Juguete, funda el Club de los Optimistas, realiza largas retransmisiones en directo, organiza el homenaje a Feijóo, con Daniel Sarandeses y Posada Curros y es jurado de docenas de certámenes.

Al margen, vicepreside el Colegio de Agentes Comerciales y es corresponsal de El Ideal Gallego.

En cierta ocasión se le presenta en la emisora el líder rifeño, luego leal a España, Abdelkader Hach Tieb, acompañado de las autoridades y de otro moro que le llama por su nombre. Sorprendido, comprueba que es su paisano de Cervantes, Secundino Rellán González, que trabaja como médico de Abdelkader y usa chilaba.

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