Bildu es otra cosa

Al menos Venezuela mantiene unido su territorio

No es verdad, estimado ministro Ábalos, que Bildu sea un grupo más. Ninguno lo es. Todos tienen un pasado, un presente y unos objetivos distintos. Los únicos que son iguales son los que forman las dictaduras, y para eso ya los borran de antemano y se queda el dictador solito, como ocurre hoy en Venezuela, donde un grupo basta y sobra para arruinar el país más rico de los contornos.

Bildu tiene un pasado propio y otro asumido, que para el caso son los mismos. Los conocemos bien y no se nos borran de la memoria, como a usted, todas las primeras planas empapadas de sangre que llevaron su firma. Que su muerte no haya sido en vano, que sea la última, que vuelva la concordia entre los españoles, decían los familiares de las víctimas a los que les quedaban fuerzas para expresarse con un hilillo de voz.

Qué ingenuos. No sospechan que entre las filas de los propios masacrados anidan tantas ansias de poder que allí mismo se irían de copas con los pistoleros, bombistas, secuestradores, extorsionadores y demás calaña, si con ello se garantizan moqueta, mando en plaza y presupuestos.

Ese es el presente.

En cuanto al futuro, estimado ministro Ábalos, qué quiere que le diga. Ya habrá escuchado usted a Otegi como hemos hecho el resto de sufridores. Sufridores de ustedes, se entiende.

Quiere estar cada día más cerca del poder, colaborar más intensamente, ser un grupo más, como acaba su señoría de calificarlo… para tumbar el régimen.

Tumbar suena a golpe, claro, que es lo que acostumbran. De hecho, puestos a buscar sinónimos del verbo, no se encuentra ni uno que sugiera urnas, diálogo o acuerdos. Tumbar es golpe de estado. ¿Para poner qué? Pues se lo puede imaginar. Ni usted, estimado ministro Ábalos, estaría a salvo.

¿Es ese el futuro?

Comenta