La otra moción

Leire Pajín resume cómo va la cosa gubernativa

La verdadera moción de censura la votan los hechos, los índices económicos, el éxito frente a la pandemia, el nivel de bienestar, la reducción del paro, el grado de seguridad en la calle, el grado de tranquilidad en la casa, el prestigio ante el mundo, el nivel de educación, los motivos para no emigrar, las posibilidades de prosperar, la igualdad entre los españoles, la desaparición de privilegios por comunidades autónomas, el grado de libertad, la confianza en la ley, la independencia de la justicia y otras cosillas por el estilo.

Ya sabemos que la otra moción, la que se vota en el Congreso, tiene los votos que tiene y no se fija en nada de lo que acabamos de enunciar, sino en el mantenimiento de los privilegios de cada uno de los que sostienen el gobierno.

Se juega a la emoción preguntándonos qué debería votar el PP, si abstenerse, sumarse al Sí, o incluso apoyar el No. Menuda gilipollez. Naturalmente que debería votar a favor de la moción, pero estamos en el supuesto anterior, en que se votan otras cosas.

Allí no ponen en la balanza las verdaderas razones que deben juzgar una labor de Gobierno, porque entonces no votarían a favor de Sánchez ni sus diputados.

Allí se vota el jijijí jajajá, el postureo, el disimulo. ¿Cómo votar al lado de Vox? Por Dios, por Dios. Esto va de puñetera madre. Vamos tan bien que a lo mejor nos dan el Nobel de Economía, el de la Paz y el de Medicina al mismo tiempo, un acontecimiento que jamás había ocurrido. Algo así como aquella conjunción interplanetaria de la que hablaba Leire Pajín para definir una entrevista que iban a celebrar Obama y Zapatero.

Ya lo vimos. Por poco modifica su órbita la Tierra y nos escoñamos contra Venus, que es de donde vienen las mujeres.

¿Que qué va a votar el PP? ¡Y a mí qué me importa! ¡Como si quiere apoyar al Gobierno!

Un comentario a “La otra moción”

  1. Ramon

    Vote lo que vote, no es relevante para descabalgar a Sánchez y a Iglesias de pollo.

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