Cuidadín con Pauline

La dulce Pauline

Acabo de terminar un libro sobre la misandria. Quiero decir que acabo de escribirlo, no de leerlo. Antes me he empapado todo lo que he podido sobre ella, que no es mucho, especialmente porque no es variado.

La misandria, como sabrán, es algo así como el reverso de la misoginia; la aversión al hombre frente a la aversión a la mujer, pero esto es verdad solo en apariencia, porque una y otra aversión conduce a conductas y deficiencias diferentes.

Por citar una de las más evidentes, la misoginia suele provocar hombres apocados, y la misandria, mujeres envalentonadas.

Se lo cuento, no porque me lo pida la editorial para calentar el ambiente, pues aún faltan meses para su salida por culpa del bichito de marras, sino porque leo que en Francia una escritora de 25 años llamada Pauline Harmange se ha descolgado con un libro de pura misandria destilada en copa balón y está teniendo mucho éxito.

Les advierto que una de las manifestaciones últimas de la misandria, y no la más extraña, es el asesinato; de modo que si comienzan a aparecer sobre las aceras franceses muertos como setas otoñales, que investiguen entre las compradoras del libro de Pauline, que por ahí andará la culpable.

Lo ha titulado algo así como Yo odio a los hombres, que en principio no es más que la manifestación de una fobia, pero eso sí, dañina y patológica, porque no afecta a las arañas, a los ratones o al número 13, sino a la mitad de la humanidad. Una patología de género, porque se centra en uno de ellos; de religión e ideología, racista y fascista. Vamos, peligrosa como pocas.

Lejos de ser cogido con pinzas, al igual que se hizo con las memorias de Woody Allen, el libro está teniendo mucho éxito. Enhorabuena a Pauline. Con 25 añitos y ya está hecha toda una desgraciada.

2 Comentarios a “Cuidadín con Pauline”

  1. Caplan

    En esta época, en estos tiempos no del cólera y si del Cobid19 lo de esta mujer me da lo mismo que me me da que mañana se sepa que es una mas de las algunas que conocimos que sabíamos que estaban mas que ga-ga o peor .
    Yo también paso de algunas y también paso de algunos y aveces paso de mi, me hago un sorpaso y me quedo tan satisfecho como un carnero berreando.
    En realidad aguantar al ajeno es harto difícil y a la propia y todo dios, en realidad no es que los odie sino que cada vez importan menos porque hoy , reconozcámoslo, el desafecto es creciente , mutuo y creo ya consolidado.
    La señora esta no dice nada nuevo que no sea ya muy evidente, el genero humano , aveces, de humano poco.

  2. bernardo arre

    Pero han ustedes leido el libro?

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