Es al revés

Evelyn Beatrice Hall

La ley de Memoria Democrática tiene todos los atributos para ser considerada el eufemismo de la implantación del Pensamiento Único, una aberración del totalitarismo más espantoso de la historia, que aquí, al parecer, se pretende parir con el aplauso de quienes se dicen por error progresistas.

Ahora bien, cual escorpiones acorralados, en su aguijón llevan la ponzoña de su castigo, porque iniciativas de esa calaña solo producen el rechazo hacia quienes las promueven que en breve acaban por mostrar la patita de la tiranía que se encubre bajo su sintética piel de cordero.

En este caso ni siquiera haría falta esperar la llegada de la ley para certificar que toda esa palabrería que manejan, el espíritu que inoculan a sus disposiciones, el afán que atraviesa sus cabezas está rendido a un objetivo claro y diáfano desde el primer momento, cual es la implantación de un régimen tan absolutista como el de Luis XIV y así proclamar a todos los vientos: El Estado soy yo, sin que nadie pueda afeárselo, entre otras razones, porque será verdad.

Quien hoy aplauda la llegada de la ley creyendo que se trata de un instrumento preventivo de dictaduras, que no se lamente después, cuando descubra que la dictadura viene implícita en su objetivo, porque si el absolutismo se amparó en el principio “princeps legibus solutus est”, o sea, “el príncipe no está sujeto a la ley”, los que aspiran a sustituirlo pretenden ahora que “la ley me ampare a mí solo”.

Todo hiede a una brutal pobreza moral e intelectual, a un afán de poder y de perpetuarse en él con un pretexto que ningún demócrata de convicción podría refrendar con su firma, porque quien lo es de verdad está dispuesto a morir por todo lo contrario, es decir, por el derecho a que cada cual pueda expresar sus ideas, una frase atribuida a Voltaire, pero que, mire usted, pertenece a una mujer, Evelyn Beatrice Hall.

3 Comentarios a “Es al revés”

  1. bernardo arre

    En países que han sufrido dictaduras de similar pelaje, aunque con peor fortuna a corto plazo como Italia o Alemania, la memoria Democrática es un tema resuelto hace décadas. Ya no es controvertido.

    Asi, desde ya los años 50 uno se encuentra en Italia calles y plazas dedicadas a los mártires de la Resistencia, y no al Carnicero de Fezzan. De hecho, al señor Graziani lo condenaron a 19 años de carcel por “colaboración con los Nazis”. Comparese ahora con, por ejemplo, con el caso de Queipo de Llano, otro gran aficionado a la charcutería. Como vemos, nos falta “un poquito de trabajo” en la materia.

    Incluso en la Union Sovietica, ese país inmenso y cruel, tardaron horas en rehabilitar a las víctimas de Stalin una vez que el georgiano se lanzo a buscar los fiordos. Anular juicios, restaurar puestos y todo lo demás.

    Por que somos incapaces de aceptarlo en este paisito nuestro?

  2. bernardo arre

    Señor Cora, en este país todo el mundo puede “expresar sus ideas” (excepto si sus ideas implican críticas a la Iglesia, la Corona o defienden la independencia vasca. Donde estaban entonces ustedes los adalides de la libertad de expresión, eh?).

    Otra cosa es que el mensaje de las instituciones, que se fundamenta en tantos y tantos símbolos y acciones (desde la educación a los premios a la ordenación de “publico” y un enormemente largo etcétera) condone valores que son opuestos a los cimientos de esas propias instituciones. Por poner un ejemplo simplón: “Democracia buena, dictadura mala”, “defensa de la legalidad democrática buena, levantamiento militar para destruirla mala”.

    Yo creo que es facil de entender no?

  3. bernardo arre

    Perdon, donde dije “publico” quería decir “lo publico”… Gran diferencia!!

Comenta