Delio Mendaña, cuarenta años como abridor de mentes

El catedrático forma parte de una mítica generación de profesores de Lugo, inolvidables para sus alumnos

FUE UNO DE los componentes de aquella mítica generación de profesores del Instituto lucense a los que José María Carrascal, uno de sus miles de alumnos, llamó “abridores de mentes”. Él, don Primitivo, Labajo, Bernis, Lázaro Montero, Penedo…

Delio Mendaña Álvarez (Lugo, 1898), era hijo del industrial Policarpo Mendaña Otero, que muere apenas cuatro años antes que él, a los 96 de edad; y de Brígida Álvarez. Sus primeros estudios revelan que no es uno más, como lo certifica la obtención del Premio Valentín Portabales al mejor expediente de 1917, en compañía de Ángel Balboa.

De ahí saltamos al año 1923, cuando termina Químicas con matrículas de honor en casi todas las asignaturas y con premio extraordinario por la U. Central, siendo propuesto por la Junta de Ampliación de Estudios para ser ayudante de la sección de Ciencias del Instituto-Escuela, un centro reservado para los mejores.

Pero a Mendaña le tira Lugo y en 1924 se incorpora como profesor de Comercio en el Colegio Balmes, donde también enseña Antonio Miño Seoane, entre otros. Tres años más y consigue ocupar la cátedra de Física y Química del recién inaugurado Instituto de Ferrol.

Allí está hasta que en 1930 obtiene la cátedra y regresa a Lugo, donde con la llegada de la república, pasará a ocupar una vocalía del patronato local de Formación Profesional.

En el Instituto se le añade la cátedra de Agricultura y es nombrado secretario y vicedirector sucesivamente. Es entonces, 1932, cuando se casa con la licenciada en Farmacia, Carmen Saavedra Ascariz, en una ceremonia oficiada por Celestino Saavedra Ascariz, uno de los dos hermanos sacerdotes de Carmen.

Tendrán tres hijos, el último de ellos, José Luis, muere a los cinco meses; Carmen, catedrática de Lengua y Literatura Españolas en el Instituto de Logroño, y Felipe Mendaña Saavedra, ingeniero de Caminos, de quien a su muerte escribe una cumplida biografía su colega José Cobreros Aranguren.

A las puertas de la guerra, en febrero de 1936, la casualidad quiere que Delio Mendaña pronuncie en el Instituto una conferencia de mayor actualidad de lo que podrían imaginar sus oyentes. Se tituló La industria química en la paz y en la guerra, y en ella realiza un documentado estudio sobre los gases tóxicos. Alerta sobre el interés de las grandes potencias en la guerra química, con expresa mención de la URSS, Polonia, Alemania, EE. UU. y Japón, y dice que el principal peligro es dormirse y hacer caso omiso de la realidad.

También en 1938 asiste al XV Congreso de la Asociación para el Progreso de las Ciencias, celebrado en Santander, a donde acude acompañado de los profesores Roma y Olano, así como del sacerdote Ramón Aller, el más notable astrónomo gallego.

Cuando en 1939 finaliza el conflicto, compagina su cargo con el de director de la Escuela Elemental de Trabajo, situada en Santo Domingo / Plaza de Abastos. El nuevo régimen lo confirma como catedrático.

Sus alumnos lo recuerdan como un hombre de un gran corazón que trata de disimular con una falsa fiereza. En uno de sus cursos le dedican una habanera que tiene su gracia: “Si a tu ventana llega Delio Mendaña, trátalo con cariño que es Miss España”.

Tras más de cuarenta años en la docencia se jubila en 1968, cuando todavía no se han acabado las obras en el Instituto, su gran ilusión. Villar Palasí lo nombra director honorario de la Escuela de Maestría Industrial en 1969, el año de su fallecimiento. Le sobreviven también su primo Luis Mendaña y su esposa, Teresa Pardo.

Un comentario a “Delio Mendaña, cuarenta años como abridor de mentes”

  1. Agustín Fidel

    Quiero participar comentando que ha sido mi profesor en el Instituto de Lugo, teniendo un recuerdo muy grato de su profesionalidad , y de cómo hacía querer a su as asignatura de Física y Quimica. Aspecto muy serio ,pero con una humanidad increíble. Sus gafas inconfundibles grandes y de pasta oscura. Fue una institución en el Instituto ,junto a Olano (Matematicas) y D.Froilan (Latin),entre otros.
    Mis saludos D. DELIO .

Comenta