La marcha real

Música de Lehár para el momento

Desde la Casa Real hasta el último mono, todos parecen muy conformes en que la salida de España del rey emérito Juan Carlos I es la mejor de las opciones posibles en este año nefasto, donde confluyen las fuerzas del Averno, los pangolines chinos, los desplomes del PIB, los comités fantasmas y los bandazos del aluminio primario.

Cómo estará de mal la cosa que hasta Marta Ferrusola se desploma escaleras abajo en su casa de veraneo y se multifractura. Menos mal que el romance entre Enrique Ponce y Ana Soria va viento en popa, aunque desde el punto de vista de Palomas Cuevas la cosa pinta más negra. Se nota que se quedó sin traje de luces.

Por aquello de disentir, que siempre es un ejercicio arriesgado pero muy gratificante, voy a decir que a mí la salida de Juan Carlos de España, ni me produce alegría, ni me parece lo más correcto, ni creo que traiga nada bueno.

Bueno no lo iba a traer nada de lo que se hiciese, porque de este vodevil de cuernos, regalos y corinavirus, lo mejor que se puede sacar es una opereta vienesa con música de Franz Lehár que titulen algo así como El rey que marchó.

A la operación la llaman cortafuegos, porque se pretende que nada de lo que le ocurra al padre le afecte al hijo, y así como en los montes se deja un espacio sin árboles para que las llamas lleguen a un punto sin combustible, se consiga aquí que existan distancias más amplias que las que hay desde el comedor a los dormitorios de la Zarzuela.

Bien. Supongo que se lo habrán pensando con un montón de asesores y que no habrán sido expertos fantasmas, sino de los que cobran.

Yo lo digo sin consultarlo ni siquiera con la almohada, pero no le arriendo la ganancia. Hay gente con el cuchillo entre los dientes dispuesta a sacar tajada. Gente que verá en ello un signo de debilidad.

Un comentario a “La marcha real”

  1. SEito

    Tampoco hay que ir a tales profundidades ni temer por esos cambios de residencia . Otros reyes de lo suyo se han ido antes para evitar el cardumen de paparachis que no les dejaba llevar vida de ciudadanos normales en este territorio que no deja de Transitar de Ama a Ana Rosa . Julio Iglesias lo hizo años ha; o eso o pertenecer a la aristogática societé del papel couché como la Preisler .

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